La crisis política en Paraguay sumó un nuevo capítulo luego de que varios senadores del Partido Colorado anunciaran su oposición a la renuncia de Santiago Peña y manifestaran su respaldo a que el mandatario enfrente un juicio político en el Congreso. El senador Gustavo Leite confirmó que su bancada respaldará la posición de Horacio Cartes, presidente de la Asociación Nacional Republicana (ANR), quien también se pronunció a favor de continuar con el procedimiento de destitución. Según explicó el congresista, incluso si Peña presenta formalmente su dimisión, los legisladores mantendrán el trámite del juicio político. La intención, de acuerdo con los argumentos expuestos por este sector, es que el presidente responda ante el Congreso por los cuestionamientos surgidos en medio de la crisis financiera de Ueno Bank. La misma postura fue defendida por el senador Carlos Núñez Agüero, quien insistió en que la salida del mandatario no debería producirse mediante una renuncia. Para el legislador, el Congreso debe avanzar con el proceso de destitución. Uno de los principales puntos de discusión tiene que ver con las consecuencias jurídicas de cada escenario. Los senadores que rechazan la dimisión sostienen que, si Peña abandona voluntariamente la Presidencia, podría conservar su condición de senador vitalicio y los fueros asociados a ella. Por el contrario, una destitución mediante juicio político tendría consecuencias diferentes sobre esas prerrogativas y podría dejarlo expuesto a eventuales investigaciones judiciales, sin la protección que los legisladores atribuyen a su condición de expresidente. El senador Ramón Retamozo también pidió que la Cámara Alta no acepte la renuncia y respaldó que la salida de Peña se concrete mediante el procedimiento constitucional. El congresista cuestionó la gestión del mandatario frente a la situación de la entidad financiera. La controversia llegó al Congreso después de que la Cámara de Diputados aprobara por unanimidad, con 78 votos, la acusación que da paso al juicio político contra el jefe de Estado. La decisión trasladó el trámite al Senado, corporación que deberá pronunciarse sobre el proceso. Sin embargo, no todos los legisladores comparten la idea de prolongar el enfrentamiento institucional. El senador Natalicio Chase defendió la aceptación de la renuncia como una alternativa para cerrar la controversia y evitar que la crisis política continúe extendiéndose. De esta manera, el futuro político de Santiago Peña quedó sujeto a las decisiones del Congreso paraguayo, donde se mantiene la división entre quienes respaldan su salida mediante una dimisión y quienes exigen que responda a través de un juicio político.

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