El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia al cargo en medio de la crisis política y financiera provocada por la intervención de Ueno Bank, una de las principales entidades digitales del país. La decisión se produjo después de que aumentaran las presiones desde la oposición y sectores de su propio partido, la Asociación Nacional Republicana (ANR), para someterlo a un juicio político. A través de un mensaje dirigido a los paraguayos, el mandatario anunció que dejaría la Presidencia y justificó su determinación en la necesidad de proteger la estabilidad institucional y evitar que la crisis siguiera profundizándose. «He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la República», manifestó Peña, quien también ofreció disculpas a los ciudadanos que depositaron su confianza en su administración. El jefe de Estado aseguró que su principal preocupación es garantizar la recuperación de los recursos de los ahorradores afectados por la situación de Ueno Bank. Según manifestó, detrás de cada depósito existen años de esfuerzo y proyectos familiares que deben ser protegidos. La crisis bancaria que golpeó al Gobierno La controversia se desató luego de que el Banco Central del Paraguay ordenara iniciar un procedimiento de resolución de Ueno Bank, tras detectar que sus niveles de solvencia habían caído por debajo de los mínimos exigidos por la legislación financiera. La medida afectó a una entidad que contaba con cerca de 2,9 millones de clientes y que administraba importantes recursos, incluidos depósitos de organismos públicos y fondos vinculados al sistema de pensiones. La situación generó dificultades para que los usuarios accedieran a sus cuentas y recursos, provocando manifestaciones en Asunción y fuertes reclamos de los ahorradores, quienes exigieron respuestas de las autoridades. El caso también derivó en investigaciones judiciales y en la detención de ocho directivos vinculados a la entidad financiera, mientras las autoridades avanzan en el esclarecimiento de las posibles irregularidades. Los vínculos empresariales de Peña, en el centro de los cuestionamientos Uno de los elementos que agravó la situación política fueron los vínculos que Santiago Peña mantuvo con el Grupo Vázquez, conglomerado empresarial propietario de Ueno Bank. El mandatario fue accionista de esa organización hasta marzo de 2025, circunstancia que abrió cuestionamientos sobre posibles conflictos de intereses, la supervisión financiera y el manejo de recursos públicos depositados en la entidad. La presión política aumentó cuando 35 diputados impulsaron una iniciativa para formular una acusación de juicio político contra el presidente. A estos cuestionamientos se sumaron voces del oficialismo y del sector empresarial que reclamaron explicaciones y responsabilidades. Con su renuncia, Peña deja una de las mayores crisis políticas y financieras que ha enfrentado Paraguay en los últimos años, mientras el país espera respuestas sobre el destino de los recursos comprometidos y la situación de millones de usuarios afectados.
Renunció Santiago Peña, presidente de Paraguay, en medio del escándalo de Ueno Bank
El mandatario presentó su dimisión tras la intervención de la entidad financiera, que dejó a cerca de tres millones de clientes afectados y desató protestas.

