Lo que pase en Brasil el 25 de octubre puede cambiar el mapa político de Sudamérica. Y no es una exageración: Lula y Flávio Bolsonaro representan dos caminos muy distintos para la mayor potencia de la región. La segunda vuelta presidencial enfrenta a Luiz Inácio Lula da Silva, que busca mantener a la izquierda en el poder, y a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, que pretende devolverle el gobierno a la derecha brasileña. Pero esta elección va mucho más allá de una disputa entre dos candidatos. Brasil es la mayor economía de América Latina, comparte fronteras con diez países y tiene un peso determinante en el comercio, la seguridad y la diplomacia del continente. Lula defiende un Estado con mayor participación en la economía, programas sociales, inversión pública y una política exterior que privilegia las relaciones con China, los BRICS y los países del sur global, sin romper con Estados Unidos. Flávio Bolsonaro propone reducir impuestos, ampliar la participación privada, combatir con mayor dureza a las organizaciones criminales y estrechar relaciones con sectores conservadores internacionales, particularmente con Washington. ¿Y qué tiene que ver Colombia con todo esto? Muchísimo. Brasil es un socio comercial importante, comparte con nuestro país una extensa frontera amazónica y enfrenta organizaciones criminales que utilizan territorios de ambos países para el narcotráfico, la minería ilegal y el lavado de dinero. Las decisiones del próximo presidente brasileño pueden modificar la cooperación fronteriza, las inversiones y las relaciones diplomáticas con Bogotá. Pero hay un asunto todavía más importante. Brasil es uno de los pocos países sudamericanos con capacidad económica y diplomática para influir en las grandes decisiones internacionales. Su posición frente a Estados Unidos, China, Venezuela, la Amazonía y el crimen organizado puede cambiar las prioridades de cooperación de toda la región. Y aquí está la verdadera dimensión de esta elección: no se trata de que Brasil vaya a decidir el futuro de Sudamérica, sino de que su próximo presidente tendrá una influencia considerable sobre las decisiones que afectan a millones de latinoamericanos. El 25 de octubre, Lula y Flávio Bolsonaro no solamente disputarán la Presidencia de Brasil. También estarán enfrentando dos maneras distintas de entender el poder, la economía, la seguridad y el papel de América Latina en el mundo. Brasil vota por un presidente, pero toda Sudamérica tendrá que convivir con las consecuencias. Y es que en política, nada es casualidad.
ORIGINALES · OPINIÓN DE RRP
Brasil sacude a Sudamérica
La elección presidencial brasileña enfrenta dos modelos de gobierno y podría influir en las relaciones con Estados Unidos, China y Colombia, así como en la seguridad fronteriza y la política regional.

