La gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González, firmó una resolución para solicitar formalmente a las autoridades de Estados Unidos que la isla sea admitida como el estado número 51 del país, con los mismos derechos y condiciones que los demás territorios estatales. El anuncio se produjo este viernes 16 de octubre, durante un acto al que asistieron congresistas, senadores, integrantes del Gobierno puertorriqueño y representantes de la sociedad civil. A través de sus redes sociales, González informó sobre la firma de la Resolución Conjunta 66-2026, una iniciativa que, según explicó, busca ratificar la aspiración de Puerto Rico de alcanzar la estadidad en el marco de las conmemoraciones por los 250 años de la fundación de Estados Unidos. La mandataria defendió que la propuesta responde a la voluntad de los puertorriqueños y sostuvo que la incorporación plena a la Unión permitiría avanzar hacia la igualdad política con los ciudadanos que residen en los estados estadounidenses. En ese sentido, hizo un llamado al Congreso de Estados Unidos para que evalúe la solicitud y ejerza sus competencias constitucionales frente a la posibilidad de admitir a la isla como un nuevo estado. El futuro político de Puerto Rico, en debate La iniciativa de González representa una apuesta por modificar el estatus político de Puerto Rico, que permanece bajo soberanía estadounidense desde 1898, cuando pasó a manos de Estados Unidos tras la guerra hispano-estadounidense. Aunque los puertorriqueños obtuvieron la ciudadanía estadounidense en 1917, la isla conserva un estatus territorial que limita su representación política a nivel federal. Sus residentes no tienen representación con voto pleno en el Congreso y, en términos generales, no pueden votar en las elecciones presidenciales estadounidenses mientras residan en Puerto Rico. El debate sobre el futuro de la isla enfrenta distintas posiciones: mientras algunos sectores respaldan la estadidad, otros defienden mantener el actual modelo de Estado Libre Asociado o avanzar hacia la independencia. La discusión también tiene implicaciones económicas y fiscales. Puerto Rico recibe recursos federales para distintos programas, pero las condiciones de acceso a determinadas ayudas difieren de las aplicables a los estados. Asimismo, sus residentes están sujetos a ciertas obligaciones tributarias federales, aunque generalmente no pagan impuestos federales estadounidenses sobre los ingresos obtenidos dentro de la isla. La firma de la resolución constituye un nuevo paso en la estrategia de la gobernadora para impulsar la estadidad. Sin embargo, la incorporación de Puerto Rico como estado dependería de decisiones posteriores de las autoridades federales, especialmente del Congreso de Estados Unidos.
Gobernadora de Puerto Rico quiere que la isla sea un estado de los Estados Unidos
Jenniffer González firmó una resolución para solicitar al Congreso estadounidense la admisión de la isla como estado de la Unión.

