La exsenadora del partido Comunes, Sandra Ramírez, deberá comparecer ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) este miércoles 4 de noviembre, a la 1:00 de la tarde, para rendir declaración dentro del Caso 07, que investiga el reclutamiento y la utilización de niños, niñas y adolescentes durante el conflicto armado por parte de las antiguas Farc. La diligencia fue convocada por la Sala de Reconocimiento de Verdad, luego de que la defensa de Ramírez solicitara modificar la modalidad de su comparecencia, inicialmente prevista desde el pasado 18 de septiembre. En su solicitud, la excongresista argumentó que ha sido objeto de una supuesta campaña sistemática de desprestigio y hostigamiento, circunstancias que, según sostuvo, representarían un riesgo para su vida y su integridad personal. Por esa razón, su defensa pidió que pudiera entregar sus respuestas por escrito, después de recibir un cuestionario con las preguntas formuladas por la JEP. La solicitud también contemplaba incorporar las inquietudes de las víctimas acreditadas y de la Procuraduría. No obstante, la magistratura rechazó esa alternativa y mantuvo la citación para una audiencia virtual. Según lo establecido por la jurisdicción, la diligencia busca profundizar y contrastar la información recopilada sobre la trayectoria de Ramírez en las Farc, las responsabilidades que habría desempeñado dentro de la organización y su eventual capacidad de influencia en las decisiones de la estructura guerrillera. También se busca establecer qué conocimiento pudo tener y si tuvo alguna intervención en las distintas formas de violencia ejercidas al interior de las filas, particularmente en los hechos relacionados con el reclutamiento de menores. Los testimonios que la señalan El nombre de Sandra Ramírez ha aparecido en diferentes declaraciones recopiladas por la JEP y la Fiscalía General de la Nación, en las que se hacen señalamientos sobre su presunto conocimiento o participación en prácticas relacionadas con menores de edad dentro de las Farc. Uno de los testimonios más conocidos es el de Deisy Dorelly Guanaro, quien ha denunciado hechos que, según su relato, ocurrieron cuando era menor de edad y permanecía en las filas de esa organización armada. Guanaro aseguró que, cuando tenía 12 años, fue trasladada a San Vicente del Caguán y que allí Ramírez habría reunido a varias niñas para obligarlas a desfilar frente a integrantes del Secretariado de las Farc. La denunciante también señaló que algunas menores eran escogidas por los comandantes y denunció presuntos episodios de violencia sexual. Además, afirmó que Sandra Ramírez habría tenido conocimiento de estas situaciones y que intervenía en los casos de embarazos de las jóvenes. Estos señalamientos hacen parte de las denuncias que deberán ser contrastadas por las autoridades judiciales y no constituyen, por sí solos, una determinación de responsabilidad. El papel que habría desempeñado en la guerrilla Otro de los aspectos que interesa esclarecer a la JEP es la posición que Sandra Ramírez ocupó durante su permanencia en las Farc. La exsenadora, cuyo nombre de nacimiento es Griselda Lobo, fue durante varios años compañera sentimental de Manuel Marulanda Vélez, conocido como 'Tirofijo', fundador y máximo comandante de esa organización guerrillera hasta su muerte en 2008. Para la jurisdicción, resulta necesario establecer si esa cercanía con la máxima dirección de las Farc le otorgó algún nivel de autoridad o capacidad de decisión dentro de la estructura, así como determinar su posible conocimiento sobre las conductas que actualmente son objeto de investigación. La declaración de este miércoles será parte de las actuaciones judiciales encaminadas a esclarecer los hechos, contrastar los testimonios de las víctimas y establecer las responsabilidades que correspondan dentro del Caso 07.
Sandra Ramírez no se salió con la suya y deberá presentarse ante la JEP para declarar por el reclutamiento de menores
La exsenadora solicitó que su versión fuera recibida por escrito, argumentando que enfrenta una campaña de desprestigio y que su seguridad podría estar en riesgo.

