Uno de los episodios más recordados de la trayectoria política de Antonio Navarro Wolff ocurrió durante la campaña presidencial de 1994, cuando protagonizó una inesperada irrupción en un debate televisado al que no había sido invitado. Mientras Ernesto Samper y Andrés Pastrana exponían sus propuestas ante las cámaras, Navarro Wolff llegó sorpresivamente a los estudios de Inravisión, hoy RTVC, para reclamar un espacio en la discusión electoral. El dirigente, que entonces representaba a la Alianza Democrática M-19, decidió aparecer en plena transmisión para exigir que su candidatura también tuviera participación en el escenario donde se discutía el futuro político del país.
La situación tomó por sorpresa a los periodistas y al equipo de producción, que interrumpieron la transmisión ante la llegada del candidato. Su aparición se convirtió en una de las anécdotas más particulares de aquella campaña presidencial. Navarro Wolff buscaba competir en las elecciones de 1994 después de haber asumido la candidatura presidencial de su movimiento en 1990, tras el asesinato de Carlos Pizarro, quien había encabezado inicialmente ese proyecto político luego de la desmovilización del M-19. La escena de Inravisión quedó como un episodio singular de su recorrido público: un candidato que, ante la ausencia de una invitación al debate, decidió presentarse directamente para reclamar su lugar en la contienda electoral. Su muerte, a los 78 años, vuelve a poner sobre la mesa momentos de una trayectoria que atravesó la política, la negociación de paz y la construcción de la Constitución de 1991. Sin embargo, aquella irrupción televisiva de 1994 permanece como una de las escenas más llamativas de su paso por la política colombiana.

