Una habitación en pésimas condiciones, una elevada multa y una cuenta que el entonces candidato presidencial Gustavo Petro presuntamente no podía pagar. Ese es el episodio que Ángela Benedetti, exembajadora de Colombia en Panamá y hermana del exministro del Interior Armando Benedetti, decidió contar públicamente por primera vez. Según su relato, una amiga cercana a Petro y Verónica Alcocer recibió una llamada en la que le informaron que el político estaba en un lujoso hotel de Bogotá y que no lo dejaban salir por una cuenta pendiente. Benedetti, quien presenció la llamada, se ofreció a aportar el dinero y se desplazó hasta el establecimiento acompañada de otras personas. Al llegar, aseguró que encontraron a la gerente del hotel muy molesta por el estado en que había quedado la habitación. Según su versión, el cobro incluía dos noches de alojamiento y una multa que triplicaba ese valor por los presuntos daños. La exembajadora aclaró que nunca ingresó a la habitación. Sin embargo, relató que un amigo suyo, quien sí subió, le describió el lugar como un espacio en muy malas condiciones y con un olor que él relacionó con sustancias ilícitas. "Olía a drogas", contó Benedetti al reproducir la versión de su acompañante.
Benedetti reconoció que desconoce qué ocurrió dentro de la habitación. Su testimonio no constituye una prueba de consumo de drogas ni permite establecer quién habría causado los presuntos daños. Tampoco se conocen públicamente facturas o registros del hotel que corroboren el episodio. La revelación suma un nuevo capítulo a los cuestionamientos públicos que la exembajadora ha formulado sobre su antigua cercanía con Petro y Alcocer, aunque los señalamientos siguen pendientes de verificación independiente.

