El presidente y el expresidente habrían acordado reducir la confrontación y avanzar en iniciativas de interés para ambas partes. La contrarreforma pensional y los cambios al impuesto predial figuran entre las prioridades del uribismo. Las tensiones entre el presidente Abelardo de la Espriella y el expresidente Álvaro Uribe Vélez entrarían en una etapa de distensión, luego de una conversación entre ambos líderes que habría permitido establecer puntos de entendimiento entre el Gobierno nacional y el Centro Democrático. De acuerdo con información conocida por el diario El Colombiano, el acercamiento incluiría compromisos relacionados con el trámite de proyectos de ley promovidos por el uribismo, así como una disposición de esa colectividad para respaldar algunas iniciativas legislativas del Ejecutivo. El diálogo se habría producido después de varios episodios de confrontación política que marcaron la relación entre los sectores durante la campaña electoral y las primeras semanas del nuevo Gobierno. Contrarreforma pensional y cambios al impuesto predial Entre los asuntos prioritarios para el Centro Democrático se encuentra una contrarreforma pensional que la bancada prepararía para su presentación ante el Congreso. La propuesta busca introducir cambios al sistema, defender la posibilidad de elegir el régimen de ahorro y establecer alternativas para quienes no logran completar los requisitos necesarios para acceder a una pensión. Otra de las iniciativas que tendría relevancia en las conversaciones es el proyecto presentado por el representante Óscar Darío Pérez, orientado a establecer límites a los incrementos de los avalúos catastrales y del impuesto predial. La propuesta busca evitar aumentos excesivos en las obligaciones tributarias de los propietarios de inmuebles y establecer mecanismos de protección para los contribuyentes. El eventual respaldo del Gobierno a estas iniciativas sería uno de los elementos que facilitarían el acercamiento entre las partes. A cambio, el Centro Democrático estaría dispuesto a acompañar proyectos impulsados por la Casa de Nariño, entre ellos la ley de sometimiento y la iniciativa contra la denominada «mermelada», relacionada con el manejo de los recursos y las prácticas de distribución burocrática. La senadora Claudia Margarita Zuleta, coautora del proyecto sobre el impuesto predial, señaló que su partido está dispuesto a apoyar las propuestas que considere beneficiosas para el país. También destacó la importancia de mantener una relación constructiva entre el Gobierno y las bancadas del Congreso. El trato a los congresistas, otro punto de fricción La posible distensión no se limitaría al intercambio de apoyos legislativos. Según la información publicada, desde el uribismo también existirían inconformidades por el trato recibido por algunos congresistas en espacios de interlocución con entidades del Gobierno. Uno de los episodios mencionados estaría relacionado con una reunión solicitada por la gobernadora del Meta para abordar asuntos vinculados con el fenómeno de El Niño. Según la versión recogida por el medio, dos parlamentarios, uno liberal y otro del Centro Democrático, no habrían podido ingresar al encuentro con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. Este tipo de situaciones habría llevado a sectores del uribismo a reclamar una mayor apertura del Ejecutivo frente a las solicitudes de los legisladores, especialmente cuando se trata de asuntos regionales. Desde el Gobierno, por su parte, también existiría interés en moderar el tono de las críticas y mejorar la relación con la bancada oficialista. Según fuentes citadas por El Colombiano, durante la conversación entre De la Espriella y Uribe se habría planteado la necesidad de reducir los enfrentamientos verbales entre algunos congresistas de ambos sectores. En ese contexto, el presidente habría solicitado al expresidente intervenir para moderar las críticas del senador Rafael Nieto, mientras que Uribe habría pedido reducir las declaraciones confrontativas del senador Enrique Gómez contra el uribismo. Miller Soto habría facilitado el acercamiento En el proceso de distensión también habría tenido un papel relevante Miller Soto, vocero del Gobierno, quien habría servido como interlocutor para transmitir las preocupaciones de Álvaro Uribe a la Casa de Nariño. Entre los asuntos que generaban malestar en el Centro Democrático estaban varios videos difundidos durante la campaña electoral y elaborados con inteligencia artificial, en los que aparecían figuras de esa colectividad en situaciones que sugerían encuentros políticos cuestionados. Según la información divulgada, Soto habría comunicado al presidente las inquietudes del expresidente y transmitido posteriormente a Uribe mensajes sobre la disposición de De la Espriella para mantener una relación constructiva. El acercamiento buscaría reducir las diferencias entre ambos sectores sin que ello implique, necesariamente, la desaparición de sus discrepancias políticas. Una agenda legislativa que necesita acuerdos La eventual reconciliación ocurre en un momento en el que el Gobierno busca avanzar en varios proyectos de importancia nacional. Entre ellos están la ley de sometimiento, la iniciativa contra la «mermelada», el estatuto antiterrorista y la propuesta para convertir a Barranquilla en capital alterna de Colombia. A estas iniciativas se suman la discusión del presupuesto nacional para 2027, posibles medidas de ajuste fiscal y la preparación del Plan Nacional de Desarrollo. La necesidad de construir mayorías en el Congreso convertiría el acercamiento con el Centro Democrático en un asunto estratégico para el Ejecutivo. Aunque el uribismo mantiene su identidad opositora frente a determinadas políticas, el eventual respaldo a proyectos específicos podría facilitar el avance de algunas reformas. Por ahora, el entendimiento entre De la Espriella y Uribe estaría orientado a disminuir la confrontación y concentrar los esfuerzos en las discusiones legislativas, dejando en segundo plano las diferencias relacionadas con la competencia electoral de 2027. El alcance de esta distensión dependerá de los acuerdos que logren concretarse en el Congreso y de la disposición de ambas partes para mantener abiertos los canales de diálogo.
De la Espriella y Uribe bajan la tensión política y acercan sus agendas legislativas
Una posible tregua política abriría espacio para impulsar la contrarreforma pensional y limitar los aumentos del impuesto predial, mientras el Centro Democrático evaluaría respaldar iniciativas del Ejecutivo.

