Tomás Uribe cuestionó el rumbo de algunas corrientes emergentes de la derecha colombiana y planteó que el Centro Democrático debe definir con claridad sus principios y los sectores sociales a los que busca representar. En una entrevista con el espacio El Pasillo Político, sostuvo que el partido debe concentrar sus esfuerzos en enfrentar problemas como la inseguridad, la burocracia y los obstáculos que, a su juicio, dificultan el emprendimiento y la reducción de la pobreza. Durante la conversación, Uribe señaló diferencias con los nuevos movimientos políticos de derecha, a los que calificó de “clasistas, homofóbicos y elitistas”. Además, defendió el pensamiento crítico independiente frente a las posiciones que, según expresó, se adoptan sin cuestionamientos. El dirigente también puso en duda que el Centro Democrático deba definirse exclusivamente como un partido de centro, al considerar que las categorías ideológicas cambian con el tiempo. Para respaldar su argumento, mencionó al Partido Republicano de Estados Unidos y recordó su papel histórico en la abolición de la esclavitud, una causa que, según su interpretación, hoy suele asociarse con sectores de izquierda. Uribe habla de las diferencias políticas y el rencor Al referirse a las tensiones políticas entre distintos sectores, Uribe aseguró que no guarda resentimientos, incluso hacia personas que, según manifestó, causaron dolor a su familia. Entre ellas mencionó al expresidente Juan Manuel Santos y al senador Iván Cepeda. “El rencor le hace más daño al que lo siente que al que se lo desea”, afirmó durante la entrevista. No obstante, aclaró que dejar atrás los resentimientos no significa actuar con ingenuidad. En ese sentido, cuestionó las estrategias políticas que, según dijo, buscan posicionar nuevos liderazgos mediante el desprestigio de otras corrientes. Sus declaraciones se producen en medio de las diferencias entre sectores de la derecha colombiana y del debate sobre la identidad política que deben asumir las colectividades de cara a los próximos desafíos electorales. Recorte del gasto público, otra de sus apuestas En materia económica, Uribe insistió en la necesidad de reducir el gasto estatal para aliviar la presión sobre las finanzas públicas y evitar que el endeudamiento mantenga elevadas las tasas de interés. Según explicó, cuando el Estado requiere mayores recursos de crédito, puede ejercer presión sobre las condiciones de financiación de la economía. Esto, a su juicio, termina afectando la capacidad de los consumidores para comprar y la de los empresarios para invertir. El hijo del expresidente también advirtió sobre los efectos políticos de una eventual demora en la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto. En sus planteamientos, señaló que la falta de respuestas oportunas podría favorecer el crecimiento electoral de propuestas socialistas en regiones que históricamente han respaldado posiciones favorables a la libertad económica. Uribe propuso reducir los gastos de funcionamiento del Estado para liberar recursos destinados a atender las necesidades de la población. Entre sus prioridades mencionó la recuperación de las zonas afectadas por el desastre y las dificultades que enfrentan pacientes que esperan durante meses la entrega de medicamentos.

Finalmente, expresó su expectativa de que el Gobierno impulse una iniciativa de ahorro fiscal con medidas ambiciosas para disminuir el gasto burocrático y hacer más eficiente la administración pública. Según su planteamiento, un Estado con menos trabas podría facilitar la actividad empresarial y contribuir al crecimiento económico.

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