El proceso judicial contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, suma nuevos capítulos en Estados Unidos. Ambos fueron citados por el juez federal Alvin Hellerstein a una audiencia programada para este jueves 15 de octubre, a las 11:00 de la mañana, en Nueva York, tras la incorporación de nuevos cargos por presunta conspiración para cometer torturas. La diligencia se centrará en la acusación actualizada que presentó la Fiscalía estadounidense la semana pasada. Según la orden judicial, la audiencia permitirá avanzar en el trámite formal de los nuevos señalamientos contra la pareja, que permanece detenida mientras enfrenta el proceso. La Fiscalía sostiene que durante el Gobierno de Maduro se habrían cometido actos de tortura contra opositores, integrantes de las Fuerzas Armadas y otras personas detenidas, entre ellas tres ciudadanos estadounidenses. La acusación plantea que estas prácticas habrían formado parte de una estrategia de represión para conservar el poder. A los nuevos cargos se suma la ampliación de la imputación por narcoterrorismo contra Cilia Flores, una acusación que anteriormente recaía únicamente sobre Maduro. Ambos también enfrentan señalamientos por presunta conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y por posesión y conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos. De acuerdo con la acusación, Maduro y Flores habrían conspirado para distribuir y poseer cinco kilogramos o más de sustancias que contuvieran cocaína, con el propósito de proporcionar recursos económicos a personas u organizaciones vinculadas, presuntamente, con actividades terroristas. Estas afirmaciones corresponden a los cargos presentados por las autoridades estadounidenses y deberán ser examinadas dentro del proceso judicial. La pareja fue capturada el pasado 3 de enero en Caracas por fuerzas estadounidenses y trasladada posteriormente a Nueva York, donde permanece bajo custodia. En la audiencia, ambos tendrán la oportunidad de responder formalmente a los cargos y declararse culpables o no culpables. El juicio está previsto para junio de 2027. Entretanto, el próximo 17 de noviembre se celebrará otra audiencia en la que el juez estudiará una solicitud de la defensa para desestimar los cargos con base en la inmunidad soberana, argumento al que se opone la Fiscalía estadounidense.

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