Con la muerte de Antonio Navarro Wolff, a los 78 años, desaparece el último de los tres dirigentes que presidieron la Asamblea Nacional Constituyente de 1991. Álvaro Gómez Hurtado, Horacio Serpa Uribe y Navarro Wolff, protagonistas de distintas corrientes políticas, lograron ponerse de acuerdo para conducir uno de los procesos institucionales más importantes de la historia de Colombia. El primero en morir fue Álvaro Gómez Hurtado, líder conservador y excandidato presidencial, asesinado el 2 de noviembre de 1995, cuando salía de la Universidad Sergio Arboleda, en Bogotá. Su crimen marcó profundamente la historia política del país. El segundo fue Horacio Serpa Uribe, dirigente liberal, exministro, exgobernador de Santander y tres veces candidato presidencial, quien falleció el 31 de octubre de 2020, a los 77 años. El último sobreviviente era Antonio Navarro Wolff, exintegrante del M-19, exministro, exalcalde de Pasto y exgobernador de Nariño. Su fallecimiento fue confirmado por su familia este domingo, 1 de noviembre de 2026. Los tres representaban proyectos políticos profundamente diferentes: Gómez Hurtado, al Movimiento de Salvación Nacional; Serpa, al liberalismo, y Navarro, a la Alianza Democrática M-19. Pese a sus diferencias ideológicas, compartieron la presidencia de la Asamblea que promulgó la Constitución Política de 1991. Treinta y cinco años después de aquella transformación institucional, ninguno de sus tres presidentes sigue con vida. Su legado deja una lección que conserva plena vigencia: incluso entre adversarios políticos es posible construir acuerdos fundamentales para el futuro de Colombia.
Se cierra una era: ya no vive ninguno de los tres presidentes de la Constituyente de 1991
Con el fallecimiento de Antonio Navarro Wolff, desaparece el último sobreviviente de los tres dirigentes que presidieron la Asamblea Nacional Constituyente que dio origen a la Constitución de 1991.

