El concejal de Bogotá Rolando González lanzó una crítica a las decisiones presupuestales que afectan los sectores del turismo, la cultura y el entretenimiento en la capital del país. Según el cabildante, disminuir los recursos destinados a estas actividades representa un retroceso para una de las apuestas económicas con mayor potencial de crecimiento para la ciudad. A través de un pronunciamiento, González cuestionó que se le reste financiación a sectores estratégicos como el turismo, a cargo de Bogotá Turismo, y el entretenimiento y las artes, vinculados al Instituto Distrital de las Artes (Idartes). El concejal sostuvo que Bogotá debería fortalecer estas actividades para atraer grandes inversiones, impulsar el desarrollo económico y generar mayores oportunidades para la ciudad. En su opinión, el turismo y el entretenimiento pueden convertirse en motores fundamentales para dinamizar diferentes sectores productivos. “Quitarle dinero al sector que debemos apostar a explotar en Bogotá, como es el turismo y entretenimiento, que le traería grandes inversiones a la ciudad y grandes beneficios económicos, no es apostar al futuro de la ciudad”, manifestó González. El cabildante también insistió en que la capital debe trabajar para posicionarse como la primera opción de América Latina en materia de entretenimiento y economía, aprovechando su capacidad para atraer visitantes, eventos, espectáculos e inversión privada. La advertencia pone sobre la mesa el debate acerca de las prioridades del presupuesto distrital y la importancia de garantizar recursos para sectores que pueden contribuir a la competitividad de Bogotá, la generación de empleo y el crecimiento de su economía. Para González, el camino debería ser fortalecer la promoción turística y la oferta cultural y de entretenimiento, en lugar de reducir su capacidad de inversión.
Rolando González cuestiona recortes al turismo y la cultura en Bogotá: “No es apostar al futuro de la ciudad”
El concejal advirtió que reducir los recursos destinados al turismo y al entretenimiento podría frenar el potencial de Bogotá para atraer inversiones y consolidarse como un referente económico y cultural en América Latina.

