Residentes del conjunto residencial Sierras del Moral, en Bogotá, manifestaron su preocupación ante la posibilidad de que el expresidente Gustavo Petro llegue a vivir en esa copropiedad y solicitaron que cualquier eventual operación de arrendamiento sea sometida previamente a una revisión jurídica. En un comunicado firmado por varios habitantes del conjunto, los residentes aclararon que no cuentan con documentos que permitan confirmar que actualmente exista una negociación o un contrato de arrendamiento entre Petro y algún propietario del lugar. La inquietud de los vecinos está relacionada principalmente con las posibles implicaciones de la inclusión de Petro en el listado de la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos, OFAC. Los residentes consideran que esta situación debería ser analizada antes de que se concrete cualquier negocio inmobiliario, con el propósito de determinar las eventuales restricciones o consecuencias jurídicas y patrimoniales para las partes involucradas y la copropiedad. En el documento, los firmantes también pidieron que la administración del conjunto evalúe, dentro de sus competencias, posibles aspectos relacionados con la seguridad, la convivencia y el uso de las zonas comunes ante una eventual llegada del exmandatario.

Sin embargo, los residentes hicieron una precisión: señalaron que su pronunciamiento no pretende atribuir delitos o irregularidades a Petro ni afirmar que exista actualmente una operación inmobiliaria irregular. También reconocieron que aparecer en el listado de OFAC no equivale a una condena penal ni implica, por sí mismo, una prohibición general para arrendar una vivienda en Colombia. Los habitantes solicitaron además a propietarios e intermediarios que, en caso de avanzar una eventual negociación, consulten con especialistas para determinar las implicaciones jurídicas correspondientes. La respuesta de Petro El expresidente Gustavo Petro reaccionó al pronunciamiento de los residentes y defendió su derecho a establecer su lugar de residencia. A través de un mensaje publicado en su cuenta de X, Petro afirmó que tiene derecho a vivir donde quiera y sostuvo que no existe un impedimento para que pueda escoger el lugar donde residirá. De esta manera, el posible traslado al conjunto Sierras del Moral quedó enmarcado, por ahora, en un escenario de eventualidad: los residentes han solicitado una revisión jurídica, mientras que no se ha confirmado públicamente la existencia de un contrato de arrendamiento. La controversia se centra así en determinar qué efectos tendría para la copropiedad una eventual operación inmobiliaria y qué medidas corresponderían a la administración en materia jurídica, de seguridad y convivencia.

