La exsuperintendente de Industria y Comercio, Cielo Rusinque, volvió a quedar en el centro de la controversia luego de compartir fotografías de un viaje por Estados Unidos, país al que había anunciado que renunciaría a su visa en septiembre de 2025 como muestra de solidaridad con el entonces presidente Gustavo Petro. Durante la semana pasada, Rusinque visitó ciudades como Boston, Salem, Nueva York y Washington, en un recorrido que realizó junto a su hijo durante el receso escolar. A través de sus redes sociales, explicó que el viaje también tenía como propósito cumplir una promesa que le había hecho tiempo atrás. La situación ha generado cuestionamientos debido a sus declaraciones de septiembre del año pasado, cuando anunció que renunciaba a la visa estadounidense después de que la administración de Donald Trump retirara ese documento a Petro, en medio de la controversia por sus declaraciones durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York.
En aquella oportunidad, Rusinque calificó su decisión como un «acto de dignidad» y cuestionó lo que consideraba una humillación y una forma de presión del Gobierno estadounidense contra Colombia, debido a las posiciones del mandatario frente al conflicto en Gaza. Sin embargo, la exfuncionaria salió al paso de las críticas y aclaró que su postura nunca estuvo dirigida contra Estados Unidos como país, sino contra las actuaciones de la administración Trump. En su explicación, sostuvo que su decisión estuvo relacionada con sus convicciones democráticas y constitucionales. También destacó la historia estadounidense y el legado de figuras como Abraham Lincoln, Rosa Parks, Martin Luther King y Ruth Bader Ginsburg, a quienes presentó como referentes de las luchas por los derechos civiles y la emancipación. Rusinque defendió que Estados Unidos no puede reducirse a las decisiones de un gobierno y argumentó que sus diferencias políticas con la administración Trump no significan un rechazo a la sociedad ni a la historia de esa nación. De esta manera, el viaje reabrió el debate sobre la coherencia entre los pronunciamientos políticos de algunos integrantes del petrismo y sus decisiones personales, especialmente después de que varios sectores cercanos al Gobierno anunciaran su intención de renunciar a las visas estadounidenses en solidaridad con Petro.

