La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva estuvo seguida de una fuerte caída de la moneda brasileña. El real retrocedía 12,2% frente al dólar en las primeras operaciones del lunes y cotizaba a 5,60 unidades por dólar.
Los inversionistas reaccionaron con nerviosismo mientras revisaban las perspectivas fiscales de Brasil para el nuevo mandato. La incertidumbre política también marcó la jornada.
Flávio Bolsonaro, rival de Lula e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, desconoció el resultado y anunció que buscaría su anulación. Cuestionó una decisión judicial que extendió dos horas la votación por supuestas irregularidades en el transporte de electores.
Lula obtuvo una ventaja de más de cuatro millones de votos. Además, la campaña de Bolsonaro también había solicitado ampliar la jornada por las fuertes lluvias en el sur del país.
Mientras varios gobiernos felicitaron al mandatario reelegido, los mercados reaccionaron con ventas de activos brasileños. El triunfo electoral de Lula abre otro desafío para su Gobierno: recuperar la confianza de los inversionistas.

