La permanencia de Gustavo Petro como principal referente del Pacto Histórico reabrió la discusión sobre la renovación de la izquierda y la capacidad de la colectividad para proyectar nuevas figuras.

Para el analista político Pedro Viveros, ese liderazgo responde a una práctica frecuente en Colombia: los partidos mantienen su dirección en manos de sus dirigentes más reconocidos, incluso después de las elecciones.

Viveros considera que la presencia de Petro no significa que el Pacto esté debilitado. A su juicio, la organización conserva actividad y protagonismo político.

Sin embargo, advirtió que la dificultad para dar paso a nuevos líderes afecta a distintas colectividades. Mencionó la permanencia de César Gaviria en el Partido Liberal como ejemplo de un problema que supera al petrismo.

El debate se concentra en cómo los partidos preparan el relevo de sus principales referentes y abren espacio a una nueva generación.

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