Una empresa creada por una integrante de una familia cercana a la administración de Ricardo Roa quedó bajo la lupa luego de que se conocieran sus elevados ingresos, pese a que no se identifica públicamente un establecimiento que opere con su nombre. La atención se centra en Oslo y Gales SAS, sociedad constituida el 2 de diciembre de 2024 por María Alejandra Vargas, con un capital inicial de $400 millones. La compañía registró como domicilio la misma dirección donde funcionaba la veterinaria Sintiendo Huellas, ubicada en la calle 85 n.º 11-64, en una exclusiva zona de Bogotá. El caso adquiere relevancia por los vínculos de la familia Vargas con personas que estuvieron relacionadas con la dirección de Ecopetrol durante la administración de Ricardo Roa. María Andrea Vargas, hermana de la fundadora de Oslo y Gales, estuvo vinculada a la estatal petrolera desde 2023 y posteriormente se desempeñó como jefe de staff de Roa. De acuerdo con fuentes citadas en la información original, la veterinaria Sintiendo Huellas habría sido escenario de reuniones entre personas cercanas a la cúpula de Ecopetrol. Un exdirectivo de la compañía aseguró que en mayo de 2025 se habría realizado allí una reunión de emergencia en la que participaron varios vicepresidentes y personas próximas a la dirección de la petrolera. La situación generó interrogantes adicionales cuando se conocieron los resultados financieros de Oslo y Gales. Según la información disponible, durante el año siguiente a su creación la empresa reportó ingresos por $900 millones, activos superiores a $637 millones y una nómina de 34 trabajadores. Sin embargo, no se encontró un establecimiento identificado con ese nombre en la dirección registrada ni canales públicos que permitieran establecer con claridad cuáles eran sus servicios u operaciones. Santiago Vargas, padre de las hermanas que fundaron la veterinaria, reconoció además que Julián Caicedo, pareja de Ricardo Roa, frecuentaba el lugar y trabajó durante un tiempo en labores logísticas mediante un contrato. No obstante, negó que Caicedo tuviera participación en Oslo y Gales. “No aportó nada, o si no estaría en los estatutos en la Cámara de Comercio”, afirmó Vargas al referirse a la relación de Caicedo con la sociedad. Sintiendo Huellas cerró hace aproximadamente tres meses, mientras sus estados financieros registraron una reducción en ingresos, activos y número de empleados entre 2021 y 2024. En paralelo, Ecopetrol adelanta una auditoría forense para establecer si durante la administración de Roa se presentaron posibles hechos de corrupción. De acuerdo con la información suministrada, el caso relacionado con María Andrea Vargas y Sintiendo Huellas podría ser incorporado a esa revisión y ya existe un informe remitido a la Fiscalía.

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