La construcción y adecuación de la primera fase del estadio Marino Klinger, en Buenaventura, tendrá que esperar. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) decidió cancelar el proceso de contratación por $46.037 millones, luego de identificar inconsistencias que comprometerían aspectos técnicos, financieros y jurídicos del proyecto. Uno de los puntos que más llamó la atención de la entidad está relacionado con el presupuesto de la obra. De los 494 ítems contemplados inicialmente, 283 aparecían con cantidad cero, lo que representa el 57,3 % del total. Entre estos estaban componentes fundamentales para el funcionamiento del escenario deportivo, como equipos, sistemas de iluminación, bombas, tanques y elementos sanitarios. Según la entidad, mantener el proceso bajo esas condiciones podía derivar en obras sin financiación, reclamaciones por desequilibrio económico, una eventual terminación anticipada del contrato y el riesgo de que el proyecto volviera a quedar inconcluso. Los cuestionamientos no se limitaron al presupuesto. El documento oficial señala problemas relacionados con las cantidades de obra, la matriz de riesgos, los requisitos de experiencia exigidos a los proponentes y los factores establecidos para la evaluación de las ofertas. La decisión fue tomada antes de que fueran abiertas y evaluadas las tres propuestas que habían sido presentadas el 21 de agosto. Estas permanecerán reservadas dentro del expediente y no serán tenidas en cuenta en el proceso cancelado. El proceso que acaba de quedar sin efecto había sido publicado el 28 de julio de 2026, pocos días antes del cambio de gobierno, luego de que una primera convocatoria fuera declarada desierta el 23 de julio. El proyecto, además, arrastra un antecedente político. La convocatoria fue estructurada durante el gobierno de Gustavo Petro y el entonces director de la UNGRD, Carlos Carrillo, había denunciado en su momento presuntas presiones de la vicepresidenta Francia Márquez para impulsar la iniciativa. Pese a la cancelación, la UNGRD aseguró que la decisión no representa el abandono del estadio Marino Klinger. La intención, según la entidad, es reformular el proyecto con una estructura técnica, financiera y jurídica que permita garantizar su viabilidad y reducir el riesgo de repetir una obra inconclusa en Buenaventura.

Compartir artículo

FacebookXWhatsAppThreadsCorreo