El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, pidió esclarecer las declaraciones de Salvatore Mancuso sobre una presunta solicitud de delegados del gobierno de Gustavo Petro para que exjefes paramilitares hablaran contra sus adversarios políticos.
Rendón sostuvo que la denuncia apunta a posibles vínculos de la anterior administración con criminales para interferir en las elecciones y afectar la imagen de dirigentes políticos. En su pronunciamiento calificó al gobierno Petro como “un gobierno arrodillado al crimen”.
La reacción se produjo después de que Mancuso asegurara que Angie Rodríguez, entonces directora del Departamento Administrativo de la Presidencia, y el asesor Víctor de Currea-Lugo les pidieron hablar públicamente contra Álvaro Uribe, Abelardo de la Espriella y Germán Vargas Lleras durante una reunión en Valledupar.
Según el excomandante de las Autodefensas Unidas de Colombia, el encuentro debía revisar los pendientes del proceso de desmovilización, pero la solicitud cambió su propósito. Mancuso afirmó que ninguno de los asistentes aceptó.
El gobernador reclamó que se conozca lo ocurrido y expresó su rechazo a cualquier utilización de criminales para alterar la voluntad de los electores.

