El Festival del Chicharrón de Baranoa cerró sus tres días con ventas por $967.926.000, entre gastronomía, artesanías y emprendimientos, según el balance de la Alcaldía municipal.
Los negocios gastronómicos concentraron la mayor parte de los ingresos, con $936.056.000. La cifra superó los $703 millones reportados el año anterior. A ese resultado se sumaron $11.070.000 en artesanías y $20.800.000 en productos de emprendimientos.
En esta edición participaron 28 restaurantes, de los cuales 10 presentaron propuestas innovadoras alrededor del chicharrón. La oferta combinó preparaciones tradicionales con nuevos platos para atraer a los visitantes.
La Alcaldía reportó lleno total en los restaurantes y una afluencia que superó los espacios de estacionamiento disponibles. Aunque se habilitaron 1.500 cupos de parqueo, numerosos vehículos se ubicaron a ambos lados de la vía La Cordialidad, con acompañamiento de agentes de tránsito y de la Policía de Carreteras.
El alcalde Edinson Palma destacó el aumento de las ventas, la organización y la convivencia durante el evento. También agradeció el respaldo de la Gobernación del Atlántico a los proyectos del municipio.
Durante un recorrido por el corredor gastronómico, Palma y el gobernador Eduardo Verano visitaron varios establecimientos y compartieron con los asistentes. Verano señaló que los festivales asociados a productos típicos pueden fortalecer el turismo y generar ingresos en los municipios.
El gobernador reiteró, además, la propuesta de transformar el entorno físico del corredor gastronómico para fortalecer los negocios y mejorar su atractivo turístico.

