Estados Unidos estaría evaluando el uso de una de sus armas convencionales más potentes contra Irán, en medio del estancamiento de la guerra y de la incertidumbre sobre una eventual reanudación de las operaciones militares. La posibilidad, revelada por CNN este jueves 15 de octubre, representaría un nuevo escalón en la escalada del conflicto si el presidente Donald Trump autoriza su despliegue. El arma bajo consideración es la GBU-43/B Massive Ordnance Air Blast (MOAB), conocida popularmente como la “madre de todas las bombas”. Se trata de la bomba no nuclear más grande del arsenal estadounidense, cuyo posible empleo estaría dirigido contra infraestructuras energéticas y determinados objetivos estratégicos iraníes, según fuentes citadas por la cadena. No obstante, dentro de los círculos militares existirían interrogantes sobre la efectividad de esta munición para alcanzar los objetivos que Washington busca neutralizar. Entre las principales dudas figura su capacidad para destruir instalaciones nucleares protegidas bajo tierra, debido a que no fue diseñada específicamente para penetrar profundamente en estructuras subterráneas. Una fuente conocedora de la planificación militar explicó a CNN que la MOAB tiene capacidad para arrasar grandes áreas, pero no constituye una solución para todos los tipos de objetivos. A estas limitaciones se suman las preocupaciones por el riesgo de víctimas civiles que podría generar un ataque con un explosivo de semejante magnitud. Presión militar y política sobre Trump La posible utilización de esta bomba se conoce en un momento complejo para la Casa Blanca. Trump enfrenta cuestionamientos por la guerra y por el encarecimiento de los combustibles, factores que, según el reporte, estarían afectando la percepción ciudadana sobre su Gobierno de cara a las elecciones legislativas de noviembre. Mientras tanto, los esfuerzos diplomáticos para poner fin a las hostilidades permanecen estancados. El conflicto comenzó en febrero con ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, bajo el argumento de impedir que Teherán desarrolle armas nucleares. El Gobierno iraní ha negado durante años que ese sea su objetivo. En las últimas semanas, Washington habría reducido parte de sus operaciones militares para privilegiar la presión económica sobre la República Islámica, aunque la evaluación de nuevas opciones de ataque evidencia que la alternativa militar continúa sobre la mesa. Un antecedente en Afganistán La MOAB fue utilizada por primera vez en combate por Estados Unidos en abril de 2017, durante una operación contra posiciones del grupo Estado Islámico en Afganistán. El ataque estuvo dirigido contra un complejo de túneles y refugios subterráneos. Ahora, la posibilidad de emplear esta bomba contra Irán abre interrogantes sobre el alcance de una eventual ofensiva y sus consecuencias para la población civil y la estabilidad regional. Por el momento, el reporte de CNN describe una opción en evaluación, no una decisión confirmada de la Casa Blanca.
EE. UU. contempla lanzar la “madre de todas las bombas” contra Irán
CNN reveló que el Pentágono evalúa el posible uso de la bomba MOAB contra infraestructuras energéticas y objetivos iraníes.

