Colpensiones enfrenta un faltante de $5,4 billones para atender sus obligaciones pensionales durante noviembre y diciembre de 2026, situación que ha generado un debate sobre las razones del desfase presupuestal y las fuentes de financiación disponibles. El tema fue discutido por Jaime Dussán, expresidente de Colpensiones, y Andrés Velasco, presidente de Asofondos, quienes plantearon explicaciones diferentes sobre el origen del faltante y las alternativas para cubrirlo. Dussán aseguró que la situación había sido advertida previamente a los ministerios de Hacienda y Trabajo. Según explicó, para 2026 se contemplaron recursos por cerca de $35,8 billones, pero las necesidades de la entidad aumentaron durante el año. Uno de los factores mencionados fue el incremento del salario mínimo. Dussán reconoció que el aumento tuvo un efecto sobre el valor de las pensiones, especialmente porque una proporción importante de los pensionados de Colpensiones recibe mesadas equivalentes al salario mínimo. Por su parte, Andrés Velasco señaló que las proyecciones presupuestales realizadas en 2025 contemplaban un escenario distinto. Según explicó, se había calculado que aproximadamente el 65 % de las pensiones crecería 7,5 %, pero el salario mínimo finalmente aumentó 23,7 % para 2026. De acuerdo con Velasco, esa diferencia entre la proyección inicial y el incremento finalmente decretado elevó el costo de las mesadas y contribuyó al desfase que actualmente enfrenta Colpensiones. Debate por los recursos Dussán planteó que el faltante podría ser atendido mediante ajustes al Presupuesto General de la Nación y también hizo referencia a recursos relacionados con los traslados de afiliados desde los fondos privados hacia Colpensiones. En este punto, Velasco cuestionó la posibilidad de utilizar esos recursos para cubrir el déficit. El presidente de Asofondos sostuvo que dicha alternativa estaba relacionada con un decreto cuyo contenido fue suspendido por el Consejo de Estado. La discusión se da mientras Colpensiones debe garantizar los recursos necesarios para cumplir con el pago de las pensiones durante los últimos meses del año. Así, el debate gira alrededor de dos asuntos principales: el impacto que tuvo el aumento del salario mínimo sobre el costo de las mesadas y la forma en que el Gobierno deberá cubrir el faltante presupuestal de la entidad.

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