La oficina de ONU Derechos Humanos en Colombia pidió este domingo una investigación exhaustiva por la muerte de Donovan Balanta Paz, de 34 años, ocurrida bajo custodia policial tras un procedimiento en el sector de Caracolí, zona limítrofe entre Ciudad Bolívar y Soacha, reportó Infobae.

“La seguridad de una persona detenida recae en el Estado y este es responsable de garantizar su vida e integridad personal”, señaló el organismo. Exhortó a que el caso se adelante ante la justicia ordinaria y se apliquen los estándares internacionales sobre uso de la fuerza.

Los hechos se remontan al 20 de septiembre: uniformados de la Policía de Soacha atendieron una riña; videos y testimonios indican golpes y descargas con taser. Balanta fue llevado a la estación Cazucá, presentó dolores en el pecho y murió esa noche en el hospital Luis Carlos Galán. La Policía separó a siete uniformados.

La familia y organizaciones afrodescendientes se plantaron el viernes ante la Fiscalía en Fontibón. La exsenadora María José Pizarro denunció falta de acompañamiento del CTI en Caracolí. El pronunciamiento de la ONU endurece el escrutinio sobre el uso de la fuerza policial y la responsabilidad del Estado en muertes bajo custodia.

Compartir artículo

FacebookXWhatsAppThreadsCorreo