El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario ordenó trasladar a Olmedo López y Sneyder Pinilla desde una guarnición militar hasta la cárcel La Picota, en el sur de Bogotá.
Los dos exdirectivos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres se convirtieron en testigos centrales de las investigaciones por el entramado de corrupción descubierto en la entidad.
La resolución fue firmada por el director del Inpec y se conoce después de que el presidente Abelardo De La Espriella anunciara medidas dirigidas a terminar con las denominadas “cárceles de lujo” y los privilegios carcelarios.
Pinilla mantiene además un principio de oportunidad con la Fiscalía y ha entregado información relacionada con contratos, pagos y presuntas responsabilidades de funcionarios y dirigentes políticos en el caso.
Tanto López como Pinilla han sido protagonistas de varias líneas de investigación surgidas del escándalo de la UNGRD. Su traslado modifica las condiciones de reclusión que mantenían hasta ahora en una instalación militar.

