Un nuevo intento por conocer a fondo qué ocurrió con los recursos de Nueva EPS terminó sin llegar a su objetivo. La entidad dio por terminado unilateralmente el contrato de la auditoría forense encargada de revisar sus operaciones administrativas y financieras.

El proceso había sido diseñado para examinar las vigencias comprendidas entre 2019 y 2024 y el primer semestre de 2025.

La auditoría debía revisar áreas particularmente sensibles de la entidad, entre ellas contratación, facturación, pagos, cuentas médicas, sistemas de información, contabilidad, ingresos y mecanismos de control interno.

Uno de sus principales propósitos era reconstruir la trazabilidad de los recursos administrados por Nueva EPS e identificar posibles irregularidades, malas prácticas, desviaciones, hechos de fraude o corrupción y eventuales responsables.

El representante a la Cámara Andrés Forero cuestionó la terminación del proceso y aseguró que este sería el cuarto intento fallido por realizar una auditoría forense a la entidad.

El congresista también señaló al exinterventor Óscar Gálvez. Según Forero, una auditoría anterior alcanzó a avanzar y encontró irregularidades, pero posteriormente fue frenada durante la administración de Gálvez. La afirmación corresponde a una denuncia del representante y deberá ser esclarecida por las autoridades y por el propio exinterventor.

El nuevo tropiezo vuelve a dejar abierta la pregunta que precisamente estas auditorías debían responder: qué ocurrió con los recursos de Nueva EPS, cuáles fueron las irregularidades que pudieron presentarse y quiénes serían responsables.

Después de varios intentos, la auditoría forense que debía ofrecer esas respuestas vuelve a quedar inconclusa.

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