El ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, continuará en su cargo luego de que la plenaria del Senado rechazara la moción de censura que se había promovido en su contra por los cuestionamientos relacionados con su actuación durante la emergencia ocasionada por el terremoto que afectó diferentes zonas del país. La votación se realizó este martes 15 de septiembre y terminó con 61 votos en contra de la moción y 27 a favor, resultado que permitió al funcionario mantenerse al frente del Ministerio de Vivienda. El debate en el Congreso había adquirido relevancia política después de que circularan fotografías del ministro durante una estadía en Santa Marta, mientras el país afrontaba las consecuencias de la emergencia. La situación generó críticas de diferentes sectores políticos, que cuestionaron que el jefe de la cartera de Vivienda estuviera fuera de las zonas afectadas y reclamaron explicaciones sobre su papel frente a la atención de las familias damnificadas. Durante la discusión en el Senado, los congresistas que respaldaban la moción plantearon cuestionamientos sobre la conducta del funcionario y su responsabilidad al frente de una cartera que tiene entre sus competencias la atención de programas de vivienda y la respuesta institucional frente a las necesidades habitacionales de las comunidades afectadas. Beltrán, por su parte, respondió a las críticas y defendió su actuación. El ministro explicó ante el Congreso las circunstancias de su viaje y sostuvo que sus responsabilidades como funcionario no habían sido desatendidas. También presentó las acciones adelantadas por el Gobierno en materia de vivienda y reconstrucción después de la emergencia. La moción de censura buscaba que el Congreso evaluara políticamente la permanencia de Beltrán en el Ministerio de Vivienda. Sin embargo, el resultado de la votación en el Senado cerró esa posibilidad en esa corporación. El asunto también había sido programado para ser discutido en la Cámara de Representantes. No obstante, el debate previsto en esa corporación quedó suspendido después de que el congresista Julio César Triana presentara una proposición relacionada con la imposibilidad de continuar con el trámite. El argumento expuesto se fundamenta en el artículo 135 de la Constitución Política, que establece las reglas para las mociones de censura y señala que, una vez una de las cámaras se pronuncia sobre una moción, la otra queda impedida para pronunciarse sobre la misma. En ese sentido, la decisión adoptada por el Senado produjo efectos sobre el trámite que estaba previsto en la Cámara. Al haberse negado la moción con 27 votos a favor y 61 en contra, la Cámara no podría realizar una nueva votación sobre el mismo procedimiento. El episodio representa además un nuevo escenario de discusión entre el Gobierno y los sectores del Congreso que han cuestionado la gestión de algunos de sus ministros. La moción contra Beltrán había concentrado la atención de distintas bancadas y llevó al funcionario a responder públicamente por las circunstancias que rodearon su viaje a Santa Marta. Tras superar el proceso en el Senado, el ministro queda nuevamente concentrado en las funciones propias de su cartera. Entre los principales desafíos está la atención de las necesidades de vivienda de las familias afectadas por el terremoto y la ejecución de las medidas de reconstrucción anunciadas por el Gobierno. La decisión del Senado, por tanto, no solo definió la continuidad de Beltrán en el cargo, sino que también dejó sin curso el debate que estaba previsto en la Cámara de Representantes. El episodio queda así cerrado en el Congreso mediante una votación en la que la mayoría de los senadores se pronunció en contra de retirar al funcionario de su cargo.

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