La exsenadora María Fernanda Cabal confirmó que su salida del Centro Democrático representa el cierre de una etapa política y el comienzo de un proyecto con sello propio. Tras asumir el liderazgo del Partido Republicano, aseguró que ya no quiere depender de otros dirigentes para definir su futuro electoral y que su principal objetivo es construir una estructura capaz de competir en las elecciones regionales de 2027 y proyectarse hacia las presidenciales de 2030. Cabal cuestionó abiertamente el papel que tuvo el Centro Democrático frente a sus aspiraciones presidenciales. Según explicó, la colectividad no le permitió ser candidata hace cuatro años ni en el proceso más reciente, una situación que, en su opinión, demostraba que ese ciclo político había llegado a su fin. Ahora, asegura que contará con la posibilidad de entregar avales y escoger directamente a los candidatos que representen su visión de país. La dirigente también explicó por qué decidió no ingresar al Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella, pese a que su nombre llegó a sonar para ocupar un ministerio. Su argumento es directo: considera que entrar al Ejecutivo habría significado volver a tener jefes, mientras que su prioridad actual es construir una alternativa política independiente. “Si yo no hago política, no construyo mi camino”, sostuvo. Aunque reconoció que actualmente existe distancia con el presidente De La Espriella, Cabal negó que exista una ruptura definitiva y afirmó que su principal adversario político continúa siendo la izquierda. Incluso destacó varias decisiones del actual Gobierno que, según ella, coinciden con propuestas que había defendido previamente. También dejó abierta la posibilidad de establecer alianzas regionales con otros sectores de la derecha, aunque advirtió que no está dispuesta a respaldar candidaturas únicamente para ganar elecciones. “Llevo quince años defendiendo ideas republicanas, de libertad, del liberalismo clásico, y algunas muy libertarias al estilo de Javier Milei. Estuve sola mucho tiempo, enfrentada no solo a adversarios depredadores que me crucificaron mil veces, sino a una derecha que no sabía nada, que lo permitía todo y le daba pena controvertir. Eso fue un fenómeno mundial. Quienes hemos resistido, soportado y no hemos cambiado de piel —porque no nos gusta el travestismo en la política— tenemos hoy un reconocimiento, y yo quiero construir a partir de él desde mi propio partido. El Centro Democrático no me permitió ser candidata ni hace cuatro años, ni ahora, ni lo iba a hacer nunca. Entendí que ese ciclo ya se había cerrado; por eso, lo que me sucede hoy es una gran bendición”, dijo. La exsenadora confirmó además que mantiene intacta su aspiración de llegar a la Presidencia de la República en 2030. Su nueva apuesta consiste en fortalecer el Partido Republicano, sumar seguidores y construir listas para las elecciones regionales. Con esta decisión, Cabal busca dejar atrás su dependencia del uribismo y consolidar una plataforma política propia dentro de la nueva derecha colombiana.

Dijo, además, que su norte sigue siendo la Presidencia para 2030. “Sí. Siempre voy a buscar cumplir mi deseo de servirle a este país desde la Presidencia de la República”.

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