La relación política entre el Centro Democrático y Enrique Gómez, director de Salvación Nacional, atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión. Después de varios meses de cuestionamientos públicos, diferencias alrededor de las candidaturas presidenciales y fuertes cruces en redes sociales, el partido decidió marcar distancia del dirigente y aseguró que no existe interés en construir coaliciones con su sector. El pronunciamiento del Centro Democrático se produjo después de una cadena de episodios que fueron aumentando las diferencias entre ambas colectividades durante 2026. Aunque pertenecen al mismo espectro político, Gómez ha mantenido una posición independiente frente al uribismo y ha cuestionado públicamente varias de sus decisiones y figuras más representativas. El último capítulo de esta confrontación se produjo el lunes, cuando el Centro Democrático publicó un comunicado en el que manifestó su molestia por lo que calificó como “constantes descalificaciones” y una actitud “displicente” por parte del senador Enrique Gómez. La colectividad sostuvo que no tiene interés en construir coaliciones con sectores que, según su posición, pretenden establecer divisiones entre los colombianos. Las primeras diferencias Los desencuentros entre Gómez y el Centro Democrático se hicieron visibles desde comienzos de año. Uno de los primeros choques se produjo en enero, después de que Salvación Nacional decidiera no participar en la Gran Consulta por Colombia. La determinación generó cuestionamientos desde sectores cercanos al Centro Democrático. El concejal de Medellín Andrés Gury cuestionó la decisión y pidió a los candidatos de Salvación Nacional no hacer quedar mal a su candidato. El mensaje fue respaldado por Tomás Uribe, hijo del expresidente Álvaro Uribe, quien manifestó estar de acuerdo con el concejal. Gómez respondió directamente a Tomás Uribe y defendió la decisión de Salvación Nacional de mantenerse al margen de la consulta. El dirigente argumentó que la independencia y la renovación política no podían ser descalificadas y calificó la consulta como “divisoria e incoherente”. El episodio dejó en evidencia que las diferencias entre ambos sectores no eran solamente electorales, sino que también estaban relacionadas con la manera en que cada colectividad entendía la construcción de alianzas dentro de la derecha colombiana. La salida de José Félix Lafaurie La tensión aumentó en febrero con la salida de José Félix Lafaurie del Centro Democrático. Lafaurie, uno de los miembros fundadores de la colectividad, decidió renunciar después de cuestionar el proceso interno mediante el cual Paloma Valencia fue escogida como candidata presidencial. Posteriormente, Lafaurie se vinculó a Salvación Nacional, movimiento que terminó coavalando la candidatura presidencial de Abelardo De La Espriella. La salida del dirigente representó otro punto de coincidencia entre algunas de las críticas que se estaban planteando desde Salvación Nacional y los cuestionamientos internos que enfrentaba el Centro Democrático por la definición de su candidatura presidencial. Lafaurie había cuestionado la existencia de lo que denominó “castas” dentro del partido y reclamó un trato igualitario para los militantes que habían respaldado históricamente a la colectividad. Las diferencias por las candidaturas presidenciales En marzo, el enfrentamiento pasó directamente al terreno electoral. Después de que Paloma Valencia ganara la Gran Consulta por Colombia, Enrique Gómez descartó que fuera viable una alianza entre la candidata del Centro Democrático y Abelardo De La Espriella durante la primera vuelta presidencial. La posición de Gómez fue que ambos sectores debían competir de manera independiente y que sus diferencias hacían parte del debate democrático. El 30 de marzo, el dirigente de Salvación Nacional volvió a cuestionar públicamente la estrategia del Centro Democrático. En un mensaje publicado en X planteó el interrogante sobre si Colombia debía continuar en una disputa política centrada en las figuras de Gustavo Petro y Álvaro Uribe. Gómez defendió entonces la necesidad de una “independencia y renovación” política y manifestó su respaldo a De La Espriella. Sus declaraciones generaron nuevas respuestas desde el Centro Democrático. El senador Hernán Cadavid cuestionó cuál sería la posición de Salvación Nacional frente al uribismo si De La Espriella llegaba a una eventual segunda vuelta presidencial. Las diferencias no quedaron allí. En mayo, Gómez volvió a cuestionar la campaña presidencial de Paloma Valencia y la calificó como un “suicidio político progresivo”. También aseguró que la candidata había perdido parte de su definición ideológica. El enfrentamiento llegó hasta Álvaro Uribe Uno de los episodios más recientes y de mayor repercusión ocurrió en septiembre, cuando Enrique Gómez se refirió directamente al expresidente Álvaro Uribe. Durante una entrevista con la periodista Eva Rey, el dirigente de Salvación Nacional afirmó que Uribe podía ser considerado un “socialdemócrata”. Gómez sostuvo que, aunque reconocía el respaldo electoral que el expresidente había conseguido entre sectores de derecha, existían diferencias profundas frente al papel del Estado, los impuestos y el tamaño de la administración pública. “Esas diferencias son ideológicas y son serias; no son personales de ninguna manera”, señaló Gómez durante la entrevista. Las declaraciones provocaron una respuesta del Centro Democrático, que rechazó la caracterización realizada por el senador y defendió las posiciones históricas de Álvaro Uribe en asuntos como la austeridad, la reducción de la burocracia y la promoción de la inversión privada. Gómez, por su parte, mantuvo sus cuestionamientos y posteriormente aseguró que dentro del Centro Democrático existía molestia por sus declaraciones. La confrontación llegó incluso a mensajes directos en redes sociales. El Centro Democrático cuestionó la insistencia de Gómez en utilizar etiquetas políticas y lanzó fuertes críticas contra su actuación en el Congreso. El comunicado que marcó la ruptura El punto más reciente de la disputa se produjo el 28 de septiembre, cuando el Centro Democrático publicó un comunicado titulado “Sobre Enrique Gómez”. En el documento, la colectividad aseguró que había llegado al límite de su tolerancia frente a lo que calificó como “constantes descalificaciones” y una “actitud displicente” del dirigente de Salvación Nacional. El partido fue enfático al señalar que “no existe interés alguno en construir coaliciones” con el sector político de Gómez. La decisión fue respaldada por diferentes integrantes del Centro Democrático. El senador Óscar Villamizar también cuestionó las posiciones del dirigente de Salvación Nacional y comparó su recorrido político con el del exsenador Roy Barreras. La respuesta evidencia que, al menos en el escenario actual, las posibilidades de un entendimiento político entre ambas colectividades se encuentran seriamente limitadas.

¿Qué puede ocurrir de cara a 2027? El distanciamiento se produce en un momento en el que los diferentes sectores de la derecha colombiana comienzan a definir sus estrategias para las elecciones territoriales de 2027. Salvación Nacional ha planteado la posibilidad de establecer acuerdos en algunos territorios, dependiendo de las circunstancias políticas de cada región. Gómez también ha sostenido que el Centro Democrático tiene un espacio electoral propio que debe defender. En ese escenario, las diferencias entre ambas colectividades podrían tener efectos en la conformación de alianzas regionales. Gómez ha señalado que la alianza que respalda al presidente Abelardo De La Espriella reúne a diferentes sectores y partidos que, según su interpretación, buscan defender determinadas posiciones frente al Pacto Histórico. Sin embargo, el Centro Democrático ha dejado claro que pretende conservar su autonomía política y electoral.

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La tensión también tiene una dimensión institucional. El Centro Democrático cuenta actualmente con 17 senadores y 30 representantes a la Cámara, por lo que cualquier modificación en sus relaciones políticas puede tener consecuencias en la dinámica del Congreso. Pese al enfrentamiento con Enrique Gómez, el pronunciamiento del Centro Democrático no significa, por sí mismo, una ruptura con la coalición de Gobierno. La colectividad ha reiterado su condición de partido de Gobierno y algunos de sus dirigentes han manifestado que continuarán respaldando las decisiones del presidente Abelardo De La Espriella que consideren convenientes para el país. El politólogo Alejandro Chalá planteó que el escenario podría llevar al Centro Democrático a actuar con mayor independencia frente al Ejecutivo. Según su análisis, el partido podría aumentar su capacidad de negociación en el Congreso mientras enfrenta, al mismo tiempo, la competencia de sectores de las nuevas derechas por una parte del electorado. Desde Salvación Nacional también han surgido llamados a bajar el tono de la confrontación. El senador Germán Rodríguez propuso establecer una mesa de diálogo entre los partidos para superar las diferencias. Rodríguez sostuvo que los sectores de derecha no deberían profundizar sus enfrentamientos internos y se ofreció para facilitar un espacio de conversación entre las colectividades. Por ahora, el Centro Democrático mantiene su decisión de marcar distancia de Enrique Gómez y de descartar acuerdos con su sector. El desenlace de esta disputa, sin embargo, podría depender de cómo evolucionen las alianzas políticas y electorales de cara a los próximos comicios territoriales.

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