El ministro del Interior, Rodrigo Lara, defendió que el presidente Abelardo De La Espriella portara una pistola Glock en el cinturón durante un patrullaje nocturno en Santa Marta el 22 de septiembre, en medio del paro armado de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), reportó El Tiempo.
“Es un presidente que está en terreno, que está enfrentando a los criminales directamente en las calles de Santa Marta”, dijo Lara a varios medios. Según Infobae, el gesto busca transmitir que los grupos ilegales “no van a doblegar la voluntad de los colombianos” ni intimidar a los samarios.
La imagen se difundió tras la militarización ordenada por De La Espriella luego de la muerte de alias Cholo, segundo cabecilla de las ACSN, el 21 de septiembre. El mandatario lideró un Puesto de Mando Unificado, anunció el traslado de 76 detenidos fuera del Caribe y el refuerzo con más de 300 uniformados, tanquetas y vigilancia aérea.
El debate jurídico quedó abierto. Kenneth Burbano Villamarín, decano de Derecho de la Universidad Libre, dijo a El Tiempo que el presidente, aunque sea comandante en jefe, no adquiere estatus militar y está sujeto a normas civiles y al Decreto 2535 de 1993, que restringe el porte ostentoso.
Qué mirar: el Gobierno convierte el porte del arma en mensaje político de “estar en terreno”; la oposición y la academia lo leen como tensión con el régimen civil del porte de armas.

