El ministro del Interior, Rodrigo Lara, fue quien destrabó la aprobación del Presupuesto General de la Nación para 2027 en las Comisiones Económicas, pese a que el Gobierno descartó casi 600 proposiciones de los congresistas, reportó El Tiempo.
Según el diario, el Ministerio de Hacienda, a cargo de Miguel Gómez, mantuvo una línea férrea: el texto debía mostrarle a los mercados que Colombia pagará la deuda. Los coordinadores ponentes llegaron el lunes a la reunión con Hacienda y no encontraron incluida ninguna de las propuestas estudiadas por la subcomisión.
Solo se permitieron seis modificaciones. Entre ellas, un traslado de $2 billones a salud desde Hacienda, una reducción de $13,5 billones a proyectos de inversión y la adición de $170.000 millones a justicia y deporte con cargo a la JEP. El monto total supera los $634,9 billones.
Fuentes de las células económicas citadas por El Tiempo coinciden en que Lara intervino cuando el malestar amenazaba la ponencia. Un congresista resumió que Lara se metió mucho y calmó. Otro advirtió que varios representantes de la Tercera estaban muy bravos y que la comisión podía negar facultades extraordinarias.
Lara les habría planteado que, tras renegociar o refinanciar deuda, habría espacio para girar más a las regiones, y que Hacienda conserva una caja menor para atender gobernadores. El senador Carlos Meisel dijo estar comprometido con las propuestas del Gobierno, pero reclamó claridad sobre la ley de ajuste fiscal.
Qué mirar: el primer debate pasó, pero la relación Ejecutivo-Legislativo quedó marcada. Si el Gobierno mantiene el cierre a las proposiciones regionales en las plenarias, el acompañamiento de estos meses puede volverse trabajo al debe.

