La jueza federal Jeannette Vargas anuló el 21 de agosto la política que suspendía la expedición de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países, entre ellos Colombia. El fallo, emitido en Nueva York, dejó sin efecto una regla que había detenido trámites para personas que buscan establecerse de manera permanente en Estados Unidos.
La pausa comenzó en enero
El Departamento de Estado informó que la suspensión empezó el 21 de enero de 2026 y se justificó en el riesgo de que los solicitantes dependieran de beneficios públicos. La medida estaba dirigida a visas de inmigrante. Las visas de no inmigrante, como turismo o negocios, no eran el objeto de esa pausa. Colombia aparecía en la lista oficial junto con países de América Latina, África, Asia y el Caribe.
Vargas concluyó que el secretario de Estado Marco Rubio no podía ordenar una negativa automática por nacionalidad. Según la sentencia reseñada por Associated Press y Reuters, la ley migratoria reserva a los funcionarios consulares la evaluación individual de cada caso. El tribunal también cuestionó que una directriz general sustituyera los criterios previstos por el Congreso.
El fallo revoca las negativas basadas exclusivamente en la política y abre la puerta a que miles de expedientes sean revisados. No garantiza que cada solicitante reciba una visa: la persona todavía debe cumplir los requisitos legales y pasar el análisis consular. El Gobierno de Donald Trump puede apelar. Para los colombianos afectados, el cambio principal es recuperar la revisión individual que la pausa había cerrado. La reapertura tampoco cambia los tiempos de entrevista ni el orden de las categorías de visa, que dependen de cada consulado y de los cupos legales disponibles.

