Durante años, los habitantes del barrio El Pradito de Baranoa convivieron con una realidad que muchos sectores populares son conocedores de la ausencia de un sistema de alcantarillado. Las pozas sépticas eran el recurso obligado, y con ellas llegaban, cada tanto, los problemas de salud pública provocados por el represamiento de aguas servidas, especialmente en época de lluvia. Ese ciclo está a punto de romperse, el alcalde de Baranoa, Edinson Palma, llegó hasta la calle 21 entre carreras 12 y 13 para anunciar ante la comunidad que en este mes de octubre iniciarán los trabajos del sistema de alcantarillado. La noticia, sencilla en su formulación, representa para este barrio algo más que una obra: representa la posibilidad de dejar atrás una carencia histórica.

Explicó que precisamente en esa calle se instalará el colector del alcantarillado, un detalle técnico que, traducido al lenguaje de la vida cotidiana, significa que la obra está garantizada. No se trata de un estudio ni de una promesa de campaña, sino de un trabajo que empezará a ejecutarse en pocas semanas.

De igual manera el alcalde resaltó que el barrio El Pradito se ha beneficiado con programas como mejoramiento de vivienda, titulación de predios, modernización del sistema de alumbrado público y wife gratuito a través del programa Mi Casa Bacana Digital de la Gobernación del Atlántico. Así mismo Palma Jiménez, socializó la pavimentación de la vía junto con el puente. Entre los asistentes, la noticia cayó con el peso de lo esperado durante mucho tiempo. Betty Barrios, residente del sector, no ocultó su gratitud dijo estar agradecida con la gestión del alcalde porque el alcantarillado será, finalmente, una realidad. El Pradito es otro de los barrios beneficiados que hacen parte de la cuenca 8 del sistema de alcantarillado, proyecto gestionado ante el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio con el que se beneficiaran a 23.000 habitantes de 18 barrios. Hay anuncios que se miden por su alcance técnico y otros que se miden por lo que significan para quienes los reciben. Para El Pradito, este es de los segundos: el día en que el agua sucia dejó de ser un problema sin salida y empezó a tener un cauce.


