El Ministerio de Justicia impugnó el fallo del Juzgado Segundo Administrativo de Mocoa que mantiene suspendido el plan piloto de aspersión aérea con glufosinato de amonio en Putumayo, autorizado por la Resolución 0007 de 2026 del Consejo Nacional de Estupefacientes, informó Semana.
La jueza Ana Pilar Vidal Uribe ordenó el 22 de septiembre abstenerse de ejecutar la aspersión mientras no se acredite de forma integral, verificable y suficiente licencia ambiental específica, concepto sanitario del INS, respaldo técnico, participación comunitaria y verificación de polígonos. Aplicó el principio de precaución ante la incertidumbre científica sobre el herbicida.
En la impugnación, el Gobierno plantea cinco cargos, según El Tiempo: uso excesivo del principio de precaución; generalización indebida de los precedentes del glifosato (T-236 de 2017 y Auto 387 de 2019) a un piloto con sustancia distinta; confusión entre requisitos pendientes e incumplidos; orden imprecisa sobre qué acreditar para levantar la medida; y falta de subsidiariedad de la tutela.
El Ejecutivo sostiene que la incertidumbre científica no equivale a la acreditación de un peligro grave o irreversible y que lo pendiente no estaba incumplido porque el piloto aún no podía comenzar. Pide revocar el fallo o precisar condiciones y plazos para cesar la suspensión.
La Secretaría Técnica del CNE, adscrita a MinJusticia bajo Iván Cancino, presentó el recurso. Mientras el tribunal de segunda instancia decide, la suspensión sigue vigente. El piloto contempla hasta siete días y 1.000 hectáreas tratadas, en un país con cerca de 261.000 hectáreas de coca registradas.
Qué mirar: el pulso enfrenta la política antidrogas de De La Espriella con el control judicial precautorio. Si la segunda instancia confirma el freno, el Gobierno deberá completar un expediente ambiental y sanitario antes de cualquier vuelo; si lo revoca, Putumayo vuelve al centro de la aspersión experimental.

