El Gobierno nacional explicó que Juan Guillermo Monsalve recibió atención médica por un dolor en el pecho durante el procedimiento que culminó con su traslado a la cárcel de máxima seguridad de Cómbita, en Boyacá. Según el vocero presidencial Miller Soto, el interno tiene antecedentes cardíacos y fue llevado a un centro asistencial para su valoración.
Soto señaló que el episodio ocurrió en la madrugada del 30 de septiembre. Tras la evaluación, el personal médico le dio de alta porque no requería hospitalización, por lo que las autoridades continuaron el traslado. La información corresponde a la versión oficial ofrecida este 7 de octubre; no se divulgó en ese pronunciamiento una historia clínica detallada.
El funcionario defendió que el Estado tiene la obligación de garantizar la atención médica y la seguridad de todas las personas privadas de la libertad, pero sostuvo que esa protección no debe traducirse en condiciones privilegiadas de reclusión.
En su intervención, Soto cuestionó el régimen bajo el cual Monsalve permaneció durante años en la casa fiscal del director de La Picota. Indicó que una medida de protección judicial adoptada en 2018 buscaba preservar su vida, pero afirmó que se habían identificado electrodomésticos, conexión a internet y otros elementos, además de reportes sobre licor, efectivo y reuniones no autorizadas. Estas afirmaciones corresponden a señalamientos del Gobierno.
Monsalve, testigo en el proceso judicial contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez, cumple una condena de 40 años por delitos que incluyen secuestro extorsivo, concierto para delinquir y porte ilegal de armas, según recordó el vocero.
La administración de Abelardo De La Espriella sostiene que el traslado a Cómbita busca eliminar privilegios indebidos sin desconocer las garantías de salud y seguridad que deben protegerse en cualquier establecimiento penitenciario.

