El Gobierno nacional se prepara para poner en marcha nuevas disposiciones frente a las manifestaciones públicas, en medio de la expectativa por la primera movilización convocada por sectores de oposición contra la administración del presidente Abelardo De La Espriella. La iniciativa busca establecer una diferenciación entre quienes ejercen pacíficamente su derecho a la protesta y quienes incurren en actos violentos. Según el Gobierno, el objetivo es fortalecer las herramientas de intervención de la Fuerza Pública y ofrecer garantías a los ciudadanos que participen en las jornadas sin alterar el orden público. El ministro del Interior, Rodrigo Lara, informó que el documento sería entregado al jefe de Estado para su firma este viernes 9 de octubre. Con ese paso, el Ejecutivo avanzaría hacia la entrada en vigor de una regulación que, según el funcionario, requirió un trabajo complejo para concretarse. “En este Gobierno, lo que se dice se hace. En el Ministerio del Interior trabajamos, no perdemos el tiempo”, manifestó Lara al referirse al avance de la iniciativa. El anuncio se produce pocos días antes de la movilización programada para el miércoles 14 de octubre, convocada por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y respaldada por la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode). El expresidente Gustavo Petro confirmó que también participará en la jornada. PETRO LLAMA A UNA MOVILIZACIÓN MASIVA Y PACÍFICA A través de sus declaraciones públicas, Petro invitó a los trabajadores y a distintos sectores sociales a participar en la manifestación en Bogotá. Entre los motivos de la convocatoria mencionó la discusión sobre el salario mínimo para 2027 y la necesidad de adoptar medidas frente al hambre y los efectos de la sequía. El exmandatario también insistió en que la jornada debe desarrollarse sin violencia y convocó a sus seguidores a mantener una participación pacífica. La movilización representa un nuevo escenario de confrontación política entre sectores de izquierda y el Gobierno de De La Espriella, en un contexto marcado por las diferencias sobre las políticas del Ejecutivo y el papel de las organizaciones sindicales. EL RECUERDO DE LAS PROTESTAS DE 2021 Uno de los antecedentes que rodean la discusión sobre el nuevo decreto son las manifestaciones de 2021 contra el Gobierno del entonces presidente Iván Duque. Aquellas jornadas estuvieron acompañadas de enfrentamientos entre manifestantes y miembros de la Fuerza Pública, además de denuncias por abusos policiales y actos de vandalismo. En ese contexto, Petro cuestionó actuaciones de los uniformados durante las protestas. Ahora, con la convocatoria del 14 de octubre, el Gobierno actual busca contar con herramientas que permitan responder ante eventuales hechos violentos sin impedir el ejercicio legítimo de la protesta social. La discusión sobre el alcance de la nueva regulación será determinante para establecer cómo se aplicarán las medidas y qué mecanismos se utilizarán para diferenciar las manifestaciones pacíficas de las conductas que puedan constituir infracciones. EXPECTATIVA POR LA ENTRADA EN VIGOR DEL DECRETO La eventual aplicación de la medida antes de la marcha del 14 de octubre concentra la atención política, debido a que coincidiría con una movilización respaldada por organizaciones sindicales y sectores opositores al Gobierno. Según lo anunciado por el Ministerio del Interior, el paso pendiente era la firma presidencial. Sin embargo, para determinar el alcance definitivo de las disposiciones será necesario conocer el texto final del decreto y las condiciones establecidas para su aplicación. El Ejecutivo sostiene que busca proteger el derecho de los ciudadanos a manifestarse pacíficamente y, al mismo tiempo, contar con instrumentos para actuar frente a hechos violentos. La jornada del próximo miércoles pondrá a prueba el ambiente político y la capacidad de las autoridades para garantizar tanto la protesta social como el orden público.
Gobierno alista decreto contra la protesta violenta antes de la marcha de Petro el 14 de octubre
El ministro del Interior, Rodrigo Lara, anunció que el decreto pasaría a firma del presidente Abelardo De La Espriella.

