La carrera por la Presidencia de Brasil entra en una fase decisiva con Flávio Bolsonaro fortalecido por nuevas alianzas políticas y una ventaja inicial en las encuestas frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. A pocos días de la segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre, ambos candidatos intensifican sus estrategias para conquistar a los votantes. El senador, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, recibió el respaldo de Augusto Cury, quien ocupó el tercer lugar entre los aspirantes en la primera vuelta y obtuvo cerca del 3 % de los votos. Aunque anunció su apoyo a la candidatura de derecha, Cury aclaró que su decisión no representa un compromiso de participación en un eventual gobierno. A esta adhesión se suman los apoyos de los exgobernadores Ronaldo Caiado y Romeu Zema, quienes también quedaron fuera de la contienda electoral. Los tres respaldos representan una base adicional de votos para Bolsonaro, en una disputa en la que cada sector político busca inclinar la balanza. El primer sondeo de Datafolha divulgado tras la primera vuelta muestra al senador con el 52 % de los votos válidos, frente al 48 % de Lula. La medición tiene un margen de error de dos puntos porcentuales, por lo que el resultado refleja una ventaja inicial, pero no garantiza quién se quedará con la Presidencia. Frente a estos números, Lula intenta reorganizar su campaña y aumentar su presencia en las redes sociales, un escenario en el que sus adversarios de derecha han mostrado mayor capacidad de movilización. El mandatario reconoció que tiene poco tiempo para revertir la tendencia y afirmó que su objetivo es conseguir más votos que su rival. Mientras tanto, Flávio Bolsonaro ha proyectado confianza en una eventual victoria y ha anunciado propuestas de recortes presupuestarios y reformas constitucionales, aprovechando el avance de la derecha en el Congreso. También aseguró que espera que su padre, Jair Bolsonaro, pueda acompañarlo en una eventual posesión presidencial, pese a que el exmandatario cumple una condena de 27 años por intento de golpe de Estado. La contienda también ha generado movilizaciones ciudadanas. En São Paulo, Río de Janeiro y otras ciudades se registraron manifestaciones contra el posible regreso de la extrema derecha al poder. Entre los participantes surgieron advertencias sobre los riesgos que, a su juicio, enfrentaría la democracia brasileña si Bolsonaro llega a la Presidencia. Con las alianzas en movimiento, una encuesta favorable al candidato opositor y un oficialismo que busca recuperar terreno, Brasil se encamina hacia una segunda vuelta marcada por la polarización. El resultado dependerá de la capacidad de ambos aspirantes para movilizar a sus bases y convencer a los electores que todavía no han definido su voto.
Flávio Bolsonaro toma impulso rumbo al balotaje y pone a Lula contra las cuerdas
El candidato de derecha suma respaldos de antiguos rivales y encabeza la primera encuesta de segunda vuelta con el 52 % de los votos válidos, frente al 48 % del actual mandatario brasileño.

