El mayor general Luis Mendieta volvió a poner sobre la mesa el debate por el tratamiento que la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) les está dando a los hechos relacionados con el secuestro de las FARC, luego de las recientes declaraciones de Rodrigo Londoño, conocido como Timochenko. Mendieta, quien permaneció 11 años, 7 meses y 13 días en poder de la antigua guerrilla, calificó como dolorosas las recientes revelaciones y aseguró que estas terminan afectando nuevamente a quienes padecieron durante años el cautiverio y a sus familias. El exuniformado sostuvo que detrás de los tratos crueles, las enfermedades, el hambre y las condiciones degradantes que soportaron los secuestrados existía una estructura de mando. Por esa razón, cuestionó que la responsabilidad pueda concentrarse únicamente en quienes cumplían funciones de vigilancia. Según Mendieta, el Secretariado de las FARC tenía un papel determinante en las condiciones del cautiverio, pues, de acuerdo con su testimonio, las órdenes provenían de los máximos comandantes y posteriormente eran ejecutadas por los demás integrantes de la organización. “Fueron 11 años, 7 meses y 13 días”, recordó el general al hablar de su experiencia como secuestrado. Para él, las recientes declaraciones y la forma en que se han presentado algunos de estos hechos vuelven a abrir heridas que permanecen entre las víctimas. Mendieta también cuestionó lo que considera una falta de reconocimiento suficiente frente a la gravedad de las condiciones que padecieron los secuestrados. Aseguró que durante su cautiverio sufrió enfermedades, hambre y torturas, situaciones que calificó como crueles, inhumanas y degradantes. El pronunciamiento se produce en medio de la controversia generada por las declaraciones de Rodrigo Londoño y por las revelaciones hechas alrededor de actuaciones relacionadas con la JEP. Londoño, por su parte, ha defendido el proceso judicial y cuestionado a quienes divulgan información que, según él, debería permanecer bajo reserva. La discusión también alcanzó a la senadora María Clara Posada, quien ha cuestionado públicamente aspectos relacionados con las actuaciones de la antigua guerrilla ante la JEP. Además del debate sobre las responsabilidades, Mendieta puso en duda el manejo de los recursos públicos destinados al cumplimiento de las llamadas sanciones propias de la jurisdicción. El general cuestionó que el Estado colombiano deba asumir gastos relacionados con desplazamientos, hoteles, viáticos y esquemas de seguridad para los integrantes del antiguo Secretariado durante el cumplimiento de esas sanciones. Mendieta recordó que la JEP habría solicitado recursos por $120.000 millones para este propósito y preguntó si los colombianos deberían continuar financiando estos gastos mientras las víctimas todavía reclaman verdad, reconocimiento y reparación. La controversia deja nuevamente en el centro del debate a las víctimas de secuestro y el papel de la JEP frente a los responsables de esos hechos. Para Mendieta, el proceso de justicia transicional no puede dejar de lado la responsabilidad de quienes, desde las posiciones de mando, tomaron las decisiones que terminaron afectando durante años a cientos de personas.
“El cinismo de estos criminales no tiene límites”: general Mendieta cuestiona versión de la JEP sobre secuestros de las FARC
El excomandante de la Policía, quien permaneció más de 11 años secuestrado, cuestionó el reconocimiento de responsabilidades dentro de la JEP y advirtió sobre una posible revictimización de los sobrevivientes y sus familias.

