Estados Unidos decidió redirigir US$52 millones en recursos de asistencia militar hacia Colombia, Ecuador, Perú y Panamá, en una medida que refleja el nuevo énfasis de la administración de Donald Trump en la seguridad del hemisferio occidental. La decisión fue comunicada por el Departamento de Estado al Congreso estadounidense. Los recursos hacen parte del programa de Financiamiento Militar Extranjero (FMF) y originalmente habían sido asignados a Eslovaquia, Macedonia del Norte, Túnez e Irak. Por ahora, Washington no ha precisado cómo se distribuirán los US$52 millones entre los cuatro países beneficiarios ni qué cantidad recibirá específicamente Colombia. El programa FMF permite a Estados Unidos financiar en países aliados la adquisición de equipos, servicios y entrenamiento militar estadounidense. De acuerdo con el Departamento de Estado, la reasignación responde a la decisión de concentrar mayores recursos de seguridad en América Latina y el Caribe. Washington señaló que los fondos estarán orientados a enfrentar el denominado “narcoterrorismo” en el hemisferio y a contribuir con la seguridad del Canal de Panamá. El Departamento de Estado también argumentó que la medida busca evitar que países considerados adversarios por Estados Unidos consoliden posiciones estratégicas en la región, en una referencia a la creciente presencia de China en América Latina. Colombia, en el centro de la nueva estrategia El anuncio adquiere especial relevancia para Colombia debido a que se produce pocos días después de la visita del secretario de Estado, Marco Rubio, a Barranquilla. Durante ese encuentro, el Gobierno estadounidense reiteró su intención de ampliar la cooperación en seguridad con la administración del presidente Abelardo de la Espriella. En agosto, Washington había anunciado su intención de movilizar un paquete de hasta US$1.000 millones para respaldar los esfuerzos de seguridad de Colombia. Rubio explicó durante su visita que parte de los recursos necesarios ya estaba contemplada en el presupuesto estadounidense y que el proceso incluía definir cómo serían asignados y cuáles serían las necesidades prioritarias. Sin embargo, todavía no está confirmado que los recursos que eventualmente reciba Colombia de los US$52 millones hagan parte del paquete de hasta US$1.000 millones anunciado previamente. ¿En qué podría utilizarse la asistencia? Durante la reunión con Rubio, el Gobierno colombiano presentó una serie de necesidades militares dentro de lo que denomina el “Plan Patriota Siglo XXI”. Entre las prioridades expuestas están la modernización de aeronaves y radares, la adquisición de drones y sistemas antidrones, helicópteros, sistemas de defensa aérea, movilidad, inteligencia, ciberdefensa, fortalecimiento de las fuerzas especiales y recursos destinados al mantenimiento y la operación de equipos militares. El secretario de Estado confirmó que los departamentos de Estado y Defensa de Estados Unidos estaban trabajando con las autoridades colombianas para establecer cuáles eran las necesidades específicas y determinar cómo podría contribuir Washington. La nueva reasignación constituye así uno de los primeros movimientos concretos de recursos estadounidenses que podría fortalecer la cooperación militar con Colombia, mientras ambos gobiernos terminan de definir el alcance y la financiación de su nueva estrategia bilateral de seguridad. El cambio en la asistencia militar estadounidense La decisión también modifica parcialmente la distribución geográfica de la ayuda militar estadounidense. Eslovaquia y Macedonia del Norte, dos de los países que tenían recursos asignados, son integrantes de la OTAN. Túnez ha sido durante años un socio de Washington en materia de seguridad en el norte de África, mientras Irak continúa recibiendo apoyo militar estadounidense. El Departamento de Estado aclaró que la medida no significa eliminar toda la asistencia del programa FMF para esos países, aunque todavía no se ha informado cuánto conservará cada uno. Para la administración Trump, la modificación responde a una nueva distribución de prioridades, con mayor atención a América Latina en asuntos relacionados con organizaciones narcotraficantes y criminales transnacionales, además de la competencia estratégica con China. La decisión se conoce después de la gira de Rubio por Colombia, Ecuador y Perú, tres de los cuatro países que recibirán los recursos. En esos encuentros, la seguridad y la lucha contra el narcotráfico ocuparon un lugar central en la agenda estadounidense.

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