Estados Unidos elevó el nivel de cooperación militar con Colombia y Ecuador con el traslado de un pequeño número de drones MQ-9 Reaper, aeronaves de alta autonomía utilizadas por las Fuerzas Armadas estadounidenses para misiones de vigilancia, reconocimiento e inteligencia, y que también pueden ejecutar ataques de precisión cuando cuentan con armamento y autorización para hacerlo. El movimiento ocurre mientras la administración de Donald Trump amplía su ofensiva contra organizaciones dedicadas al narcotráfico en América Latina y coincide con la estrategia de seguridad impulsada por el presidente Abelardo De La Espriella contra estructuras criminales que operan en territorio colombiano. La información fue revelada por The New York Times, que citó a funcionarios estadounidenses conocedores de la decisión. Las fuentes señalaron que Washington ya pasó de evaluar el traslado de estos equipos a redistribuir efectivamente algunas aeronaves hacia la región, aunque todavía no se conoce con precisión cuántos Reaper llegaron a Colombia y cuántos fueron enviados a Ecuador. Colombia ya había avanzado en los trámites para recibir tres de estos drones, destinados principalmente a fortalecer las capacidades de vigilancia y reconocimiento de la Fuerza Pública. También se había contemplado la posibilidad de incorporar una aeronave adicional. El MQ-9 Reaper es una plataforma militar operada de manera remota y diseñada para permanecer durante largos periodos sobre una zona determinada. Su sistema combina cámaras, sensores y equipos de inteligencia que permiten seguir movimientos, identificar posibles objetivos y recopilar información. Su importancia aumenta debido a que, dependiendo de la configuración y las autorizaciones correspondientes, puede transportar misiles Hellfire y bombas guiadas. Por esa capacidad ha sido utilizado por Estados Unidos en diferentes escenarios militares contra organizaciones como Al Qaeda, el Estado Islámico y Al Shabab. El historial del Reaper también incluye el ataque ejecutado en Bagdad en enero de 2020 que terminó con la muerte del general iraní Qassim Suleimani, comandante de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria. En el caso colombiano, una de sus principales utilidades podría estar relacionada con la vigilancia de zonas selváticas y montañosas donde operan organizaciones armadas y estructuras dedicadas al narcotráfico. La aeronave permitiría ampliar la capacidad de seguimiento de objetivos durante periodos prolongados. El traslado también tiene una dimensión política. Washington busca ampliar sus operaciones contra las redes del narcotráfico en la región y ha planteado extender su campaña, que inicialmente estuvo concentrada en ataques contra embarcaciones, hacia objetivos ubicados en tierra. Colombia y Ecuador hacen parte de los países que han aceptado mecanismos de cooperación militar con Estados Unidos. En ambos casos existen organizaciones vinculadas al narcotráfico que han sido designadas por Washington como grupos terroristas. Sin embargo, el eventual uso ofensivo de los Reaper genera interrogantes. Expertos en derechos humanos han advertido sobre los riesgos que implican operaciones letales contra objetivos en tierra, especialmente cuando existe posibilidad de afectar a población civil. También persiste el debate sobre la efectividad de este tipo de acciones. Algunos especialistas consideran que eliminar a integrantes o incluso a dirigentes de organizaciones criminales no necesariamente desmantela sus estructuras, debido a que estos grupos pueden reemplazar rápidamente a sus mandos. Otro punto de discusión es el retiro de estos equipos desde África. De acuerdo con el reporte, parte de los Reaper destinados a América Latina fueron trasladados desde unidades estadounidenses que operaban en ese continente, lo que podría reducir temporalmente la capacidad disponible para misiones contra organizaciones como Al Shabab en Somalia. Por ahora, el despliegue confirma que América Latina ocupa un lugar cada vez más importante dentro de la estrategia militar de Washington contra el narcotráfico. La principal incógnita es hasta dónde llegará esta cooperación y si los drones permanecerán limitados a labores de inteligencia y vigilancia o terminarán siendo utilizados para operaciones de ataque dentro del territorio colombiano.
Drones usados por EE.UU. contra Al Qaeda serán desplegados en Colombia contra grupos criminales
Washington trasladó desde África un reducido número de MQ-9 Reaper hacia Colombia y Ecuador. Las aeronaves pueden realizar labores de inteligencia, vigilancia y, si están autorizadas y armadas, ataques de precisión.

