El Gobierno de Abelardo De la Espriella modificó las reglas de inversión de los fondos privados de pensiones y eliminó el límite global del 30% que restringía los recursos que las AFP podían destinar a activos en el exterior. La medida quedó establecida mediante el Decreto 1490 de 2026, expedido por el Ministerio de Hacienda, y representa un giro frente a la regulación adoptada durante el Gobierno de Gustavo Petro a través del Decreto 0369 de 2026. Con la nueva disposición, las administradoras de fondos de pensiones tendrán mayor libertad para definir la composición de sus portafolios, teniendo en cuenta factores como rentabilidad, riesgo, liquidez y diversificación. El Gobierno argumentó que mantener un mismo límite para todos los portafolios podía reducir las posibilidades de diversificación y afectar la administración de los recursos de acuerdo con los diferentes perfiles de los afiliados. La decisión también elimina la obligación que tenían las AFP de presentar ante la Superintendencia Financiera un plan de ajuste gradual para cumplir con el límite del 30% establecido para las inversiones internacionales. Sin embargo, la eliminación del tope global no significa que las administradoras puedan invertir los recursos pensionales sin controles. Los límites específicos para determinados activos, las reglas prudenciales y las obligaciones de gestión de riesgos continúan vigentes. El cambio se concentra, por tanto, en retirar la restricción uniforme sobre la exposición de los fondos a inversiones internacionales y permitir que las decisiones sean tomadas con mayor flexibilidad bajo criterios técnicos. El Gobierno de Petro había establecido el límite con la intención de reducir progresivamente la participación de los recursos pensionales invertidos en el exterior y aumentar la canalización de capital hacia Colombia. El esquema contemplaba un periodo de transición de hasta cinco años. La medida generó críticas y advertencias sobre sus posibles efectos en la rentabilidad de los ahorros de los trabajadores, debido a una menor diversificación geográfica de las inversiones. Ahora, la administración de De la Espriella sostiene que ampliar las alternativas disponibles para las AFP puede contribuir a una gestión más eficiente de los recursos, al permitirles distribuir las inversiones entre distintos mercados y tipos de activos. El nuevo decreto también tiene en cuenta el escenario generado por la reforma pensional y el régimen de transición previsto en la Ley 2381 de 2024. Según el Gobierno, una parte importante de los recursos administrados bajo el régimen de ahorro individual estará vinculada a beneficiarios de ese régimen de transición. Con esta modificación, las AFP recuperan margen de maniobra para definir sus estrategias de inversión en mercados internacionales, aunque deberán seguir sometidas a las reglas de seguridad, liquidez, rentabilidad, diversificación y control de riesgos.

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