Juan Guillermo Monsalve, condenado por secuestro extorsivo y conocido por su participación como testigo en el proceso judicial contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez, fue notificado durante la madrugada de este miércoles 30 de septiembre sobre su traslado desde la cárcel La Picota, en Bogotá, hacia el penal de máxima seguridad de Cómbita, en Boyacá. La decisión de trasladarlo fue ordenada por el presidente Abelardo De La Espriella, según fue reportado, en medio de cuestionamientos relacionados con las condiciones especiales en las que Monsalve permanecía recluido en La Picota. El traslado tenía como objetivo llevarlo a un establecimiento penitenciario de mayor seguridad. Durante el procedimiento se realizaron los protocolos de seguridad y la reseña correspondiente antes de iniciar el desplazamiento. Sin embargo, mientras se encontraba en ruta, Monsalve manifestó un fuerte dolor en el pecho, situación que llevó a las autoridades a trasladarlo de urgencia a un centro asistencial. De acuerdo con los reportes preliminares, el episodio podría estar relacionado con antecedentes médicos de carácter cardíaco que ya habían requerido atención hospitalaria en ocasiones anteriores. El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) deberá esperar el concepto médico para determinar si Monsalve permanece hospitalizado o si puede continuar con el traslado hacia Cómbita. El nombre de Juan Guillermo Monsalve adquirió relevancia nacional por su participación como testigo en el proceso judicial contra Álvaro Uribe. En primera instancia, el expresidente fue condenado, pero posteriormente el Tribunal Superior de Bogotá revocó esa decisión y lo absolvió en segunda instancia. El caso volvió a generar atención después de que Óscar Monsalve Correa, padre de Juan Guillermo Monsalve, entregara una declaración ante la Fiscalía en la que afirmó que nunca conoció personalmente a Álvaro Uribe y negó haberlo visto en la finca Guacharacas. También negó que hubiera observado allí una relación entre el expresidente y grupos paramilitares. En su declaración, Óscar Monsalve Correa sostuvo: “Nunca lo he visto”, al responder si había conocido personalmente al expresidente. También aseguró que durante el periodo en el que trabajó en Guacharacas observó la presencia ocasional de integrantes del Ejército, la guerrilla y grupos paramilitares, pero negó que estos últimos utilizaran la hacienda como lugar de campamento. El traslado de Monsalve se produce así en medio de un nuevo capítulo alrededor de las condiciones de su reclusión y de la atención médica que requirió durante el procedimiento. Por ahora, su permanencia en el centro asistencial dependerá de la valoración de los médicos y de las determinaciones que adopte el Inpec.

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