La convocatoria a las marchas contra el Gobierno del presidente Abelardo De la Espriella sufrió un revés tras la decisión de la Confederación General del Trabajo (CGT) de mantenerse al margen de las movilizaciones promovidas por el expresidente Gustavo Petro y sectores sindicales y políticos de oposición. La organización sindical anunció este viernes 9 de octubre que no participará en las protestas previstas para los próximos días y tampoco llamará a sus organizaciones afiliadas a sumarse a las jornadas. Su postura marca una diferencia frente a otras centrales y agrupaciones que preparan manifestaciones en distintas regiones del país. La determinación quedó consignada en un comunicado firmado por el presidente de la CGT, Jorge Iván Díez Vélez, y el secretario general, Francisco A. Burchardt Melo. En el documento, la confederación defendió su autonomía frente a los partidos políticos y sostuvo que sus decisiones deben responder a los resultados de las políticas gubernamentales, sin depender de afinidades ideológicas. La CGT argumentó que no encuentra elementos suficientes para respaldar la convocatoria contra la actual administración. Por ello, insistió en que la movilización sindical no debe estar determinada por llamados de sectores partidistas, sino por las necesidades concretas de los trabajadores y las reivindicaciones sociales. Plan de Desarrollo, empleo y seguridad social, entre las prioridades de la CGT En lugar de sumarse a las protestas, la central sindical pidió concentrar los esfuerzos en la discusión del Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030 y en la construcción de propuestas que respondan a las necesidades laborales y económicas del país. Entre los asuntos que considera prioritarios figuran la protección de los puestos de trabajo, la estabilidad laboral, el incremento de la productividad y los ingresos de los trabajadores, así como la inversión en infraestructura y la reducción de la informalidad empresarial y laboral. La organización también planteó la necesidad de avanzar en mejoras para el sistema de salud y la seguridad social, además de revisar la estructura del Estado. Según su postura, la evaluación de las políticas nacionales y regionales debe centrarse en sus efectos sobre los trabajadores, los pensionados, la ciudadanía y las instituciones democráticas. Asimismo, la CGT manifestó su disposición a dialogar con los gremios empresariales, los ministerios y la Presidencia de la República para buscar acuerdos. La central considera que la concertación puede contribuir tanto a la recuperación económica como a la reconstrucción del país tras un desastre natural. Marchas contra De la Espriella serán el 14 de octubre Mientras la CGT se distancia de la convocatoria, otros sectores sindicales, sociales y políticos mantienen sus planes de movilización para el miércoles 14 de octubre de 2026. Entre las organizaciones que han anunciado su participación están la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y Fecode, que han vinculado la jornada con la defensa de los derechos laborales, la educación pública, la democracia, la paz y las reformas sociales. Algunos sectores también han planteado la posibilidad de impulsar un paro nacional en noviembre. Las manifestaciones se desarrollarán en medio de la controversia por las decisiones del Gobierno y el debate sobre una propuesta para modificar las reglas de intervención de las autoridades durante las protestas. La discusión por las reglas de la protesta social El proyecto gubernamental contempla cambios al protocolo establecido mediante el Decreto 003 de 2021, con disposiciones orientadas a diferenciar las manifestaciones pacíficas de los actos violentos, determinar cuándo puede darse por agotado el diálogo y establecer niveles de respuesta de la Fuerza Pública. La iniciativa ha generado cuestionamientos de quienes advierten que una mayor discrecionalidad en la actuación de las autoridades podría afectar las garantías para ejercer el derecho a la protesta pacífica. En contraste, sus defensores sostienen que se requieren reglas claras para responder ante hechos violentos y proteger el orden público. En este escenario, la decisión de la CGT introduce una diferencia dentro del movimiento sindical frente a la estrategia de oposición al Gobierno. La confederación optó por priorizar la negociación, el diálogo institucional y la presentación de propuestas laborales, en lugar de respaldar las movilizaciones convocadas por sectores políticos.
Confederación General del Trabajo le da la espalda a las marchas de Petro contra De la Espriella
La Confederación General del Trabajo anunció que no participará en las movilizaciones del 14 de octubre ni convocará a sus afiliados. La central sindical apuesta por el diálogo y la discusión de propuestas laborales y sociales.

