La magistrada del Consejo Nacional Electoral Ana Jimena Bautista, impulsada por el Pacto Histórico, dijo a El Espectador que uno de los intereses de la nueva sala plena es “devolverle la credibilidad al sistema electoral” y que hoy existen 38 demandas de nulidad frente a la elección del presidente Abelardo De La Espriella.
“Queremos identificar cuáles son esos cuestionamientos que se le han hecho al sistema: el censo electoral; el funcionamiento y al manejo del software; y los escrutinios a nivel internacional. Hay una serie de alertas que mal haríamos en no atenderlas”, afirmó. Dijo haber planteado el tema al registrador Hernán Penagos en un desayuno del CNE.
Sobre la autonomía presupuestal —afectada por un fallo de la Corte Constitucional que cobra efectos en diciembre—, Bautista indicó que la vocería la tiene el presidente del CNE, Juan Felipe Lemos, y que la sala plena y el registrador quieren que el órgano “continúe teniendo la autonomía en términos administrativos y financieros”.
Como reto inmediato señaló las elecciones territoriales de 2027, con unos 130.000 candidatos. Sobre la Ley de Encuestas, dijo que hay varios expedientes de posibles sanciones en curso, pero que la sala plena aún no ha acordado presentar un proyecto de reforma.
Negó reuniones institucionales con De La Espriella más allá del saludo de posesión. El mensaje deja al CNE, con mayoría afín al Gobierno pero con dos magistradas del Pacto, frente a la tensión entre legitimar el resultado presidencial y atender las 38 demandas de nulidad antes de las regionales.

