El ministro de Justicia, Iván Cancino, defendió este 30 de septiembre el restablecimiento de la aspersión aérea de cultivos ilícitos y afirmó que el Gobierno buscará erradicarlos “sin afectar a la población”, durante un debate de control político sobre el procedimiento para reactivar el mecanismo.
Cancino sostuvo que la discusión no debe centrarse solo en el nivel de daño de glifosato o glufosinato, sino en “cómo hacerlo sin afectarla”. El planteamiento respondió al representante José Luis Bohórquez, quien cuestionó el uso de ambos herbicidas y citó advertencias internacionales sobre posibles efectos en la salud.
El ministro explicó que el restablecimiento está siendo analizado en el Consejo Nacional de Estupefacientes y aseguró que, mientras dirija esa instancia, acatará “las disposiciones internacionales, la jurisprudencia y la ley”.
También indicó que la estrategia combinaría erradicación aérea con erradicación terrestre, incluido el uso de drones, y que debería acompañarse de programas de sustitución para comunidades dependientes de esos cultivos. “Vamos a dar una lucha frontal contra los grupos armados al margen de la ley que se aprovechan del campesino”, agregó.
Sobre las zonas del eventual programa piloto, Cancino dijo que todavía no hay municipios definidos. Señaló que la resolución actual es de carácter general y que el Gobierno atiende una decisión judicial por tutela que “no elimina la posibilidad, sino pide unos requisitos que estamos cumpliendo”.
Según el funcionario, los municipios que se incluyan deberán cumplir las condiciones de la resolución y, si aplica, consulta previa. El piloto, dijo, buscaría concentrarse en zonas no protegidas, con especial cuidado sobre fuentes hídricas, parques naturales y población civil.
El anuncio mantiene abierta la reactivación de la aspersión aérea, pero deja el debate en el terreno jurídico y técnico: sin municipios definidos y con requisitos judiciales pendientes, la medida sigue sujeta a cumplimiento normativo antes de cualquier operación.

