El senador Gonzalo Baute llevó a la Comisión Quinta del Senado el rezago de la infraestructura eléctrica del Caribe durante un debate de control político sobre la crisis energética del país. Su intervención se concentró en un contrato que, según la información expuesta en la sesión, podría financiar obras en redes de distribución y subestaciones.
Baute pidió que las entidades responsables definan si el contrato es conveniente y expliquen por qué continúa en estudio después de un año. El planteamiento surgió mientras se discutían las responsabilidades de Air-e en el mantenimiento de las redes y la ampliación de la capacidad que exige el aumento de la demanda regional.
Durante la sesión, el senador sostuvo que el Caribe lleva diez años sin inversiones estructurales en esa infraestructura. Según lo expuesto por Baute, las obras requerirían cerca de $16 billones, mientras solo habría $5 billones disponibles. La brecha de recursos fue uno de los puntos centrales de su llamado a revisar el contrato.
El congresista agregó que Air-e factura el 100% del servicio, recauda el 70% y acumula deudas superiores a $5 billones. En ese contexto, explicó que el esquema revisado no contempla un desembolso ni un crédito automático: la inversión se definiría por proyecto y existe un comité técnico constituido por Air-e.
La discusión también llegó a la regulación tarifaria. Baute cuestionó que la CREG no tenga un parámetro de referencia regional para valorar las condiciones de la Costa Caribe y pidió que las decisiones frente a la crisis tengan en cuenta la realidad del sistema eléctrico y de los usuarios de la región.
Como siguiente paso, anunció que propondrá una mesa de trabajo con la ministra para revisar el contrato y buscar una definición. El anuncio se produjo después de que reclamara claridad sobre la viabilidad del esquema y el avance de las obras discutidas. «No se puede medir con la misma vara a la Costa Caribe. Lo que queremos es justicia con la gente», planteó al cerrar su intervención.

