La denuncia de un exdiputado venezolano vuelve a poner bajo la lupa las presuntas torturas y violaciones de derechos humanos cometidas en centros de detención durante el gobierno de Nicolás Maduro. Rosmit Mantilla, antiguo parlamentario y activista por los derechos de la comunidad LGBTI, relató los abusos que, según su testimonio, presenció durante su reclusión en el Helicoide, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), en Caracas. Mantilla permaneció privado de la libertad desde el 2 de mayo de 2014 hasta noviembre de 2016. Durante una entrevista con Mañanas Blu, afirmó que su proceso estuvo marcado por irregularidades judiciales y que nunca tuvo acceso al expediente ni a las pruebas en su contra. También recordó que enfrentó una grave infección estomacal que requirió una intervención quirúrgica de emergencia, incluso con agentes del organismo de inteligencia presentes durante el procedimiento. Sin embargo, las denuncias más graves de Mantilla se relacionan con los episodios de violencia que, según afirmó, sufrieron otros detenidos. El exdiputado describió presuntas golpizas, descargas eléctricas en los genitales, extracción de uñas con alicates y agresiones sexuales con objetos contundentes. También habló de reclusos que habrían permanecido encerrados durante días en espacios reducidos. “Los sacaban de sus celdas y los torturaban toda la noche”, relató Mantilla al describir las escenas que, según su testimonio, se repetían dentro del centro de detención. Aseguró que, al abrirse las celdas por la mañana, algunos presos estaban tendidos en el suelo, casi inconscientes o cubiertos de sangre. Para el exparlamentario, estos hechos no eran episodios aislados, sino prácticas sistemáticas. “Eso es sistemático, eso es política de Estado para el chavismo”, sostuvo durante la entrevista. Mantilla aclaró que no sufrió torturas físicas, aunque sí aseguró haber sido sometido a presiones psicológicas durante su encarcelamiento. El exdiputado también se refirió a La Tumba, otro centro de detención vinculado al SEBIN, ubicado en una sede distinta del Helicoide. Según los testimonios que dijo haber recibido de otros presos, las condiciones incluían iluminación artificial permanente, temperaturas extremadamente bajas y aislamiento, factores que agravaban el sufrimiento de los detenidos. La acusación en Nueva York genera alivio entre las víctimas Las declaraciones de Mantilla se conocieron después de que trascendieran detalles de una acusación del Departamento de Justicia de Estados Unidos presentada ante un tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York. De acuerdo con lo expuesto durante la entrevista, el documento recoge testimonios sobre presuntos abusos contra opositores venezolanos y ciudadanos estadounidenses detenidos bajo el gobierno de Maduro. Entre los hechos mencionados figuran privaciones de alimentos, golpizas, descargas eléctricas e inyecciones que habrían provocado convulsiones. Los relatos hacen parte de la acusación judicial y deben entenderse como señalamientos que requieren el correspondiente examen probatorio. Para Mantilla, la actuación de la justicia estadounidense representa una señal de esperanza para quienes han denunciado durante años los abusos sufridos en Venezuela. El exdiputado afirmó que las víctimas sienten “sosiego” ante la posibilidad de que comiencen a establecerse responsabilidades por los hechos denunciados. No obstante, advirtió que la eventual judicialización de Maduro no resolvería por sí sola la situación de los derechos humanos en el país. En su opinión, otros funcionarios señalados por presuntos abusos continúan teniendo influencia política o permanecen en libertad. Mantilla advierte que la crisis va más allá de Maduro El exparlamentario también cuestionó que, según su lectura de la acusación estadounidense, no se mencionara a Delcy Rodríguez, a quien atribuyó responsabilidades relacionadas con el SEBIN durante el periodo comprendido entre 2018 y 2021. Sus señalamientos corresponden a declaraciones del entrevistado y no constituyen, por sí mismos, una determinación judicial de responsabilidad. Mantilla insistió en que las denuncias sobre torturas y persecución política deben analizarse desde la perspectiva de los derechos humanos, por encima de las diferencias ideológicas. Sostuvo que la situación venezolana no puede reducirse a una confrontación entre izquierda y derecha, sino que exige esclarecer los hechos y garantizar justicia para las víctimas. Tras salir de Venezuela en 2017, el exdiputado se estableció en París, desde donde ha continuado denunciando las condiciones de los presos políticos y las presuntas violaciones cometidas por organismos estatales. Su testimonio vuelve a poner el foco sobre el Helicoide y otros centros de detención venezolanos, mientras las actuaciones judiciales en Estados Unidos abren un nuevo capítulo en las investigaciones relacionadas con el gobierno de Maduro.
“Amanecían bañados en sangre”: el escalofriante relato de Rosmit Mantilla sobre las torturas en las cárceles de Maduro
El exdiputado venezolano, quien permaneció dos años y medio detenido en el Helicoide, aseguró que presenció graves abusos contra otros reclusos y recibió con alivio la acusación presentada en Nueva York.

