El alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, puso la extorsión en el centro de la discusión sobre seguridad en Colombia. Durante la entrega de la nueva Estación de Policía de Riomar, el mandatario aseguró que este delito se convirtió en uno de los principales negocios de las estructuras criminales y está golpeando directamente a ciudadanos, comerciantes y emprendedores.

“Hoy la gran empresa colombiana es la extorsión”, manifestó Char. El alcalde denunció que organizaciones delincuenciales están captando jóvenes de colegios públicos y privados, a quienes entregan motocicletas y armas para repartir panfletos intimidatorios. “Tienen a la gente asustada”, advirtió.

Char respaldó la estrategia de seguridad del presidente Abelardo De La Espriella y sostuvo que durante los primeros 30 días de su administración los indicadores “han mejorado impresionantemente”. También destacó las operaciones recientes contra estructuras dedicadas al narcotráfico y la presencia del jefe de Estado en zonas afectadas por problemas de orden público.

El alcalde recordó que, tras las elecciones presidenciales, planteó directamente a De La Espriella que la principal necesidad de Barranquilla no eran nuevas obras de infraestructura, sino mayor respaldo del Gobierno Nacional en seguridad. Según Char, comerciantes y jóvenes emprendedores están entre las principales víctimas de las llamadas extorsivas, muchas de ellas realizadas desde centros penitenciarios.

En ese contexto, destacó el traslado de 90 internos desde Barranquilla hacia otras cárceles del país como parte de las medidas para combatir el delito. Aunque reconoció que todavía queda camino por recorrer, aseguró que la ciudad comienza a percibir resultados: “Se siente un ambiente mejor en solo 30 días”. 🔸#RunRunPolítico

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