Un adolescente de 16 años escapó de las filas del ELN y se presentó voluntariamente ante tropas del Ejército Nacional en el Catatumbo, tras permanecer cerca de dos años en poder del frente Juan Fernando Porras, que lo habría reclutado cuando tenía 14 años.
La Brigada 30 indicó que el menor tomó la decisión por los malos tratos que habría recibido y por la distancia de su familia. Tras la entrega, las tropas activaron los protocolos de seguridad y lo dejaron bajo protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.
El Ejército reiteró que la infancia debe ser un territorio sagrado de paz y que continuará trabajando para prevenir el reclutamiento forzado en la región.
El caso coincide con la captura de alias Pollo en Tibú, señalado por autoridades como integrante de disidencias de las Farc y presunto responsable del reclutamiento y asesinato de la menor Mónica Liseth Beltrán, estudiante de séptimo grado sacada a la fuerza de su vivienda el 2 de abril.
Según la Defensoría del Pueblo, entre el 1 de enero y el 31 de agosto de 2026 se registraron 113 casos de reclutamiento de niños, niñas y adolescentes en Colombia, 25 de ellos en Norte de Santander. El 58 por ciento corresponden a niños y adolescentes hombres.
La Asociación Madres del Catatumbo insistió en que el lugar de los menores está en sus hogares y escuelas, no en el conflicto, y reclamó verdad para las familias. El episodio vuelve a medir la capacidad del Estado para romper el reclutamiento ilegal en una de las zonas más disputadas del país.

